Estimada Dª Marta:
Otra vez de acuerdo con su buen artículo (me voy a aficionar a leerla); pero, de nuevo, apuntar que quien aprobó la píldora del día después en España fue el PP. Creo que todos recordamos a Gallardón fomentando su uso por los colegios de Madrid.
Quizás no hubiera estado de más el recordárselo a Güemes, Consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, en la entrevista panegírica que le brindaron ayer en EsRadio: pues es él, y no la Ministra, el principal responsable de que en Madrid se mate, y mucho, y cómodamente, a decenas de miles de no nacidos.
Muy interesante su información acerca de la arbitraria definición de la OMS que permite a este gobierno mentir.
La ciencia presupone un interés puro por la verdad, neutralizados otros intereses bastardos. Cuando el poder político entra en juego no busca la verdad sino la manipulación: la mentira.
No se entiende el odio a la vida humana -especialmente católicooccidental- y el ansia de exterminio de las grandes instituciones: ¿sólo se trata de asegurar sus sueldos unos pocos añitos y après moi le déluge? porque otro resultado (sin la ayuda de D.) no es previsible.