En mi ciudad, Zaragoza, el Hay-Untamiento acabaró con los restos de la Basílica romana, el edificio civil más importante, para construir un super-mega-aparcamiento en plena Plaza del Pilar, el centro-centro histórico. Esto por citar un ejemplo sólo de la etapa "democrática".
En cuanto a patrimonio ecológico, se sabía lo que era coger tres piedras del cauce del Ebro a su paso por la ciudad: era una modificación del cauce y se te caía el pelo. Llegada la Expo 2008, los zaragozanos alucinamos con el movimiento de la madre del río que se autopermitió el Hay-Untamiento: llegaron a meter excavadoras en pontones, y las tierras removidas se depositaban y modificaban el cauce en muchos kilómetros. Además de construir un azud para elevar el cauce 1 m, todos los años se draga un canal subacuático para que pueda navegar el bateau-mouche del que se encaprichó el alacalde (eso para una empresa que ya es ruinosa, pues no tiene público, y que por supuesto no podría parar esos dragados anuales). Mientras, se negó el derecho a navegar a una humilde empresa de kayaks que quería alquilarlos frente al Pilar (lo que no exigía dragado alguno).
Por cierto, una conocida organización ecologista quedó muda súbitamente cuando empezó a ser subvencionada por el Hay-Untamiento para dar cursos sobre la ecología del rio.
"Es decir, 358 expropiaciones, es decir, 358 robos".
Perdone Vd., pero NO. Esa afirmación lapidaria no es de recibo. Serán robos o no, según las circunstancias. Pero decir "expropiación = robo" con carácter general repugna a la justicia -incluida la de países tan poco sospechosos de colectivismo como EE.UU.- y al sentido común. Por cierto, y al Evangelio. ¿No le parece?