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El resentimiento de los pusilánimes

Aquí no se salva ni el PP; baste recordar las actuaciones de Aznar en 1996, cuando llegó al poder y se entregó no tanto al nacionalismo de CiU cuanto a los lugares comunes acerca de la hiper-legitimación de los nacionalismos para construir la democracia.

Erbilyos dijo el día 21 de Enero de 2011 a las 20:02:

"la responsabilidad de esa ruptura no es sólo del PSOE y los nacionalistas sino también del PP."

Y de Suárez, cabría añadir.

"y se entregó no tanto al nacionalismo de CiU cuanto a los lugares comunes acerca de una ideológica hiper-legitimación de los nacionalismos para construir la democracia."

Parece que esté hablando del mismo Suárez.

Y luego están los comunistas, que en los años 30 abominaban de aventuras secesionistas, y en tiempos más recientes se sumaron alegremente y con entusiasmo al festival plurinacional.