Además de resultar abusivo, un impuesto a los correos electrónicos resultaría casi imposible por cuestiones técnicas. El único modo de implementarlo sería imponiendo un control de las actividades online casi absoluto.
Antonio José Chinchetru
Compartir
Tuitear
Enviar
Enviar
paserifo dijo el día 13 de Marzo de 2011 a las 22:27:
Yo creo que habría que poner un impuesto de un peniquen por palabra pronunciada a cada comunista. Vaya, pero eso supondría una discriminación por ideología. Mejor un impuesto para todos los bípedos implumes. Claro.
Yo creo que habría que poner un impuesto de un peniquen por palabra pronunciada a cada comunista. Vaya, pero eso supondría una discriminación por ideología. Mejor un impuesto para todos los bípedos implumes. Claro.