
Discuto habitualmente con compañeros periodistas, tanto en tertulias públicas como una vez se apagan los micros, sobre el papel que Junts va a tener a partir de ahora, porque yo creo que la investidura de Salvador Illa es un cambio cualitativo ya no en Cataluña, donde de hecho lo más probable es que todo siga igual, sino en el conjunto de España.
Me dicen mis colegas, y yo estoy de acuerdo con ellos, que los de Puigdemont nunca van a tumbar el gobierno de Sánchez para sustituirlo por uno de la derechona popular encima apoyada por la derechonísima españolaza de Vox. El argumento es irreprochable: eso tendría un costa inasumible para un partido cuya razón de ser es el odio a España.
Sin embargo, las cosas en política rara vez son blancas o negras: Junts no va a votar a Feijóo en una moción de censura, pero puede no volver a votar a favor de nada que proponga el PSOE en el Congreso y, por mucho que Pedro Sánchez no tenga tanto interés en gobernar como en mantener el poder, convertir la legislatura en una tortura para el presidente.
Me dicen mis colegas –y amigos varios con los que hablo de esto– que los separatistas mantendrán en el Poder a la coalición actual porque nadie les puede dar tanto y, desde luego, un PP que necesitaría el apoyo de Vox menos que nadie. Pero es que a Puigdemont que Sánchez siga siendo o no presidente ya no le sirve de nada por una razón muy sencilla: no puede sacarle nada más.
Para empezar: la amnistía está concedida, sus problemas de aplicación han superado lo que pensaba el Gobierno y en breve estará completamente en manos de la Justicia en España y en Europa. ¿Puede presionar Sánchez en uno y otro ámbito? Sí, claro, pero la decisión final no será suya, sobre todo en las instituciones judiciales de la Unión Europea.
Luego estarían las concesiones legales o presupuestarias para Cataluña, pero con Illa en la presidencia de la Generalidad y ERC como socio preferente del PSC ustedes me dirán qué saca Puigdemont de lograr una transferencia de competencias o de que Cataluña tenga todavía más dinero que despilfarrar. Les respondo yo: no es que no saque nada, es que todos esos logros le hacen daño.
A los de Junts, y eso es algo que nos cuesta entender en Madrid, lo que pase con España les importa muy poco, su guerra es para recuperar el poder en Cataluña y destrozar a ERC. En ese afán estoy convencido de que les conviene más jugar a la carta del cuanto peor, mejor, y a ser la resistencia auténtica frente al ataque de España a la "Catalunya mil.lenaria". En resumen: cuando a un gobierno del PSOE ya no le pueden sacar nada más, te interesa uno del PP que, por lo menos, haga que se llene la manifestación de la Diada, que últimamente da pena verla.
Sí, es cierto que Sánchez ha demostrado ser capaz de sobrevivir a casi todo, pero ningún gobierno de nuestra democracia ha durado mucho con el Congreso en contra y sin Presupuestos. Y tal y como se ha visto este martes en la Diputación Permanente, en este momento el PSOE tiene a 180 diputados al otro lado del famoso muro de Sánchez, además de cuatro de Podemos que tampoco es que estén a favor del todo.
Y todo esto, además, con el juez Peinado hecho una furia. La cosa no pinta nada bien, es decir, al menos hay algo de esperanza.
Sánchez ya ha dejado claro que un medio crítico como este es un obstáculo. Nos halaga pero necesitamos tu ayuda para demostrarle que lo que dice es cierto. Hazte socio del Club LD.