
Menuda tarde-noche en el Metropolitano. Primero por la que cayó en Madrid que hizo que llegar al estadio fuese una odisea en toda regla. Metro inundado, cortado y alternativas en buses y a pie. Una paliza en toda regla, en pleno día laboral, lloviendo y sabiendo además que la llegada a casa tras el partido se estimaba superior a las doce de la noche. Aún así, no falló nadie en el Metropolitano. 60.000 gargantas que, de camino al campo, decían aquello de "por lo menos que ganemos esta noche".
El Atlético ganó. Sufrió, pero ganó. Y esa gran palabra que Luis Aragonés repitió tantas veces en su vida empieza por G, igual que los nombres de los goleadores de la noche. Porque ganar en el Atlético se escribe con G de Griezmann y se grita con G de Giménez. El primero es tan bueno que si le pones una cama en el césped y le dejas dormir durante el partido, en cuanto se desvele un poco y el balón le pase cerca te lo mete en la cazuela o se lo sirve a un compañero en bandeja. Pero es que encima Antoine no es de los talentos que negocia el esfuerzo. El máximo goleador de la historia del Atlético corre, juega, hace jugar, marca, asiste y si está cansado, controla perfectamente los tiempos del choque para cambiar el aire y acelerar en el momento preciso. Si alguien llegó calado al estadio pensando que estaría mejor en su casa, ver a Griezmann le quitó cualquier atisbo de duda sobre dónde debía estar.
En el caso de Giménez, su G en ganar también tiene mucho fútbol, sin embargo, lo que más destaca de él es que el salto que dio anoche para marcar el 2-1 en el 89’ lo dio con las señas de identidad del escudo que defiende, es decir, coraje y corazón. Se le saltaron las lágrimas con el tanto porque lo siente. Eso no se finge. Eso no se ensaya. Eso se tiene. Giménez, sano, es uno de los 5 mejores centrales del mundo. Sí, digo esto y me quedo tan ancho. Porque lo creo. A Giménez le han ido mermando los partes médicos que acumula en su carrera. El problema para esos que le entierran es que si Giménez tiene 30 partes médicos a sus espaldas, tiene 300 partes de pertenencia rojiblanca. 300 vs 30. Ganará siempre lo primero. No me cabe ninguna duda de que Giménez, como pasa con Koke en el medio, Oblak en el arco o Griezmann en ataque, son la mejor vara de medir al Atlético. Y no hablo solo de fútbol sino también de sentimientos.
Tema De Paul. Pitado por casi todo el estadio. Se escuchó perfectamente, aunque Simeone diga que no. Tema, como siempre complejo porque la realidad es que Rodrigo De Paul es muy bueno. Ninguna duda. Es muy bueno. Abarca campo, pasa bien en corto y en largo, se mata a correr y tiene personalidad y jerarquía. Por todo eso se le pita ayer. Porque puede dar eso y ayer tiene 15 pérdidas en 60'. 14 en 45’. No es una estimación aproximada. Son datos. Y lo siento mucho, pero si os parece bien que el dorsal 5 de tu equipo tenga 14 pérdidas en 45 minutos, ok. No hay más debate posible. Porque va a ser imposible ponernos de acuerdo cuando alguien te dice que no pasa nada por perder 15 balones. Siguiente debate: no ganar una de cabeza, gran central.
Cuando De Paul juega fácil, es un jugadorazo, sin embargo, mi sensación personal, que por supuesto puede estar equivocada, es que por momentos juega difícil. Creo que De Paul tiene tantas ganas de ser diferencial que asume roles que no son el suyo. Con pases muy difíciles con un riesgo excesivo. De ahí tanta pérdida. De ahí un pase casi imposible ayer con 0-0 que acaba con una contra en desventaja y el 0-1 del rival. Es una opinión personal, pero si jugase más sencillo, los pitos se convierten en aplausos en muy poco tiempo.
Con Julián, la realidad es que tiene que empezar a marcar más gol. Lo que pasa es que de momento no se le puede juzgar al 100% cuando Simeone le usa como suplente o si es titular, le quita a la hora de partido para rotarle con Sorloth. El noruego sí está sumando más, aunque lleven los mismos goles, uno. Lo que pasa es que Sorloth sí tiene claro el rol de 9 gigante que somete defensas, juega de espaldas y busca el remate. Julián, de momento, está buscanso su sitio y ojito al momento en el que lo encuentre. Será diferencial. Eso sí, Simeone ayer le azuzó en la rueda de prensa posterior pidiéndole más.
Ya a nivel general y por terminar, el Atlético, exigencia mediante, tiene que mejorar muchas cosas aún, pero ilusiona la capacidad de incrementar ese nivel que puede tener. Griezmann aún no está al 100 y ayer gol y asistencia. Sorloth, Julián y Gallagher están adaptándose y aún así suman un trabajo increíble. Llorente y Giménez, de 10. Koke, vital. Barrios debe volver para recuperar su sitio en el once. Reinildo ha vuelto a ser el que era. Y todavía no hemos visto a un gran Lino o Riquelme. Además, las rotaciones del Cholo llegan con victorias y eso ayuda a conectar a todos. Este Atleti está al 70% y gana. Gran noticia. Y ojo a Le Normand. Si su asociación con Giménez se mantiene y no hay lesiones, el Atlético volverá a ser un muro.