
Al cumplirse ciento quince años del estreno del precioso Himne de la Comunitat Valenciana, sigue emocionando a todos los españoles de bien, como acaban de demostrar las condolencias por la reciente tragedia de las riadas.
El precedente de este himno fue encargado por el presidente del Ateneo Mercantil, Tomás Trenor, al poeta Teodoro Llorente, quien concibió un proyecto de carácter regionalista, que difería notablemente del que concluiría Maximiliano Tous como Himno Regional con destino a la inauguración de la Exposición Regional que emocionó al Rey Alfonso XIII, quien lo hizo repetir tras escucharlo.
El autor de la música fue el maestro José Serrano, inspiradísimo y muy popular autor de zarzuelas, con más de cincuenta partituras dedicadas a este género entonces triunfante y hoy lamentablemente relegado, aunque el pasado año haya tenido el honor de ser considerado Patrimonio Inmaterial de la Hispanidad.
Algunos de los títulos de zarzuelas con partitura de Serrano que permanecen en el recuerdo, e incluso en los carteles supervivientes del género, son: "La reina mora", "El trust de los Tenorios" "Alma de Dios", "Los claveles", "La Dolorosa", "La canción del olvido" y "La venta de los gatos", por citar sólo algunos ejemplos.
El maestro Serrano, nacido en Sueca el año 1873, era valenciano y valencianista de pro, pero, como él mismo declaró a La Voz Valenciana en 1925, "uno de mis grandes amores es esta tierra valenciana donde he nacido: pero siempre que he compuesto un himno he pedido a mis colaboradores que en el primer verso aparezca la palabra "España". Efectivamente así comienzan los tres himnos compuestos por Serrano.
Verdaderamente el Himno a Valencia de Thous y Serrano cumple con todas las exigencias de exaltación regional que debe reunir una composición de este tipo: habla de la huerta, de sus productos, de su belleza, pero sobre todo de la unión fraternal de todos los miembros no sólo para sacar adelante a la región, sino también, citemos textualmente "para ofrecer nuevas glorias a España".
Si el himno es de todos y llama a la unión y a la solidaridad fraternal entre españoles, no debe extrañarnos la entusiasta y respetuosa acogida con que ha contado en los homenajes a la Comunidad Valenciana recientemente celebrados; realmente emociona ver un estadio de fútbol en completo y recogido silencio cuando el tradicional minuto de silencio ha sido sustituido por la interpretación de este himno.
En tiempos pasados, en concreto los correspondientes a la primera mitad del siglo XX, los grandes maestros de la Zarzuela, entonces seguida con verdadera veneración por las correspondientes generaciones de españoles e hispanoamericanos, estaban orgullosos de la extensión de sus conocimientos musicales a los respectivos gustos melódicos de las diferentes regiones españolas.
Otro ilustre "zarzuelero", el maestro Francisco Alonso, granadino, tan venerado por el pueblo, quería dejar como legado al menos una zarzuela dedicada a cada región de España, y su catálogo casi lo engloba por completo: "La bejarana", "La parranda", "Las Leandras", "La linda tapada," "Curro el de Lora" y un largo etcétera.
El maestro Vives, catalán de Collbató, bautizado por sus padres como "Amadeo" debido al entusiasmo que despertó en muchos españoles la llegada al trono de Amadeo de Saboya para reinar como Amadeo I, fue capaz de componer la mejor zarzuela de ambiente gallego, "Maruxa" y el más auténtico homenaje a Madrid, "Doña Francisquita", y se mostraba orgulloso de su amplitud cultural regionalista, que consideraba perfectamente compatible con su alma profundamente catalana.
Ese precioso concepto de "patria chica" con que tantos españoles de bien seguían venerando a su región de origen, sobre todo cuando se veían obligados a partir de ella, hasta dio origen a una zarzuelita de género chico: "La patria chica", de Chapí, con letra de los Quintero. Siguiendo con el género de la Zarzuela, recordando a Sorozábal con "La del Manojo de rosas" que estos días representa con gran éxito el Teatro Nacional de la Zarzuela, digamos nostálgicos. ¡Qué tiempos aquellos!
Miguel del Pino, catedrático de Ciencias Naturales