Lo siento si me hago pesada o acabo resultando monotemática. Cuando la cosa está que arde, no puedes no ver el fuego. Y ahora mismo el fuego arde siempre en el mismo sitio. Este domingo, 8 de diciembre, la sala Razzmatazz de Barcelona, heredera de la mítica sala Zeleste en la misma ciudad, acoge (con suerte) un concierto al que se puede ir o no. Pero que algunos (los de siempre) han llamado a boicotear. Lo que sigue es un llamamiento a todo lo contrario.
El concierto lo da Orphaned Land. Es una banda israelí de música Metal fusionada con influencias e instrumentación de la música tradicional de Oriente Medio. Los entendidos dicen que es Oriental Metal con Death metal progresivo y Death-Doom más folklore israelí. Yo, siempre partidaria de simplificar, prefiero llamarlo Habibi Metal.
La banda se creó en Israel en 1991. Entonces se llamaban Resurrection. Un año después se cambiaron el nombre. Les copio aquí una letra bastante elocuente:
Somos los huérfanos de la tierra santa, las lágrimas de Jerusalén,
Y en la oscuridad hemos orado y jurado resucitar una vez más,
Somos los hijos del sol ardiente,
Compartiendo nuestra fe a través del cañón de una pistola,
Caminamos sobre el agua bendita sin embargo quemamos,
Hermanos de Oriente se destacan como uno,
Una antigua promesa en una tierra huérfana,
Un puño apretado se convierte en una mano abierta,
Las fuerzas armadas derraman su sangre en arenas sagradas,
Una y otra vez no vemos que todo es uno,
Palabras como veneno a través de nuestras venas corren,
Tejiendo una red de engaño la esperanza se ha ido,
¿Debemos volver a vivir el dolor de las guerras de antes?,
¿O debemos ser la luz, el nuevo folklore?,
El mal cae sobre cada uno de nosotros, no hay nada nuevo,
¿A quién le importa si eres musulmán o judío?,
Los despiertos no son más que unos pocos,
Y el que marca la diferencia ahora eres tú,
Desde las tierras de Oriente Medio montamos, todos los hijos de Abraham,
Nuestra única espada, la luz interior, que arde tan brillante como el sol,
Son los huérfanos de la Tierra Santa, los guardianes de Or-Shalem,
Así que nos inclinamos ante ustedes nuestros guerreros por ser hombres simples.
Etcétera. A través de los años, la banda ha experimentado varias mutaciones de nombres, integrantes, etc. Lo que no ha cambiado es su espíritu fundacional. Nacieron para promover con su música un mensaje de paz y unidad y un cántico a la convivencia entre las tres religiones de Abraham: judaísmo, islam y cristianismo. El vocalista de la banda, Kobi Farhi, afirmó en una reciente entrevista: "demostrar que árabes e israelíes pueden compartir autobús ha hecho más por señalar la solución del conflicto que Roger Waters o David Draiman".
Roger Waters: exintegrante de Pink Floyd famoso por llamar "pura mierda" a Madonna o Radiohead por actuar en Israel, famoso también por usar cerdos inflables con la estrella de David en sus shows y por dar público apoyo al movimiento BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones) que hace unos meses ya obligó a cambiar la ubicación de un festival internacional de cine israelí en Barcelona. Gracias a los chicos del BDS, los Mossos d’Esquadra no dan abasto últimamente. El domingo volverán a verse las caras cuando los unos traten de reventar el concierto de Orphaned Land y los otros de evitarlo, que para eso les pagamos.
David Draiman: cantante de Disturbed que no se ha cortado de calificar al susodicho Waters de "cobarde, hipócrita y antisemita hasta la médula". Dice que no entiende cómo alguien que participó en la génesis de un álbum como The Wall de Pink Floyd —aunque luego se peleara con todos los demás que también participaron— haya podido acabar así.
Me gustaría decir que me sorprende que los de siempre hayan decidido boicotear este domingo en Barcelona precisamente un concierto de Orphaned Land. Pero les estaría mintiendo. No me sorprende lo más mínimo. De hecho, es lo normal. Lo que menos perdona el nuevo y cada vez más voraz antisemitismo es precisamente eso. Por eso el 7 de Octubre, macabramente diseñado para reventar los Acuerdos de Abraham. Por eso el 8 de diciembre en Razzmatazz. Si me buscan esa tarde, ya saben dónde encontrarme.