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Pedro Gil Ruiz

Sánchez pone a los fallecidos en el centro y un militar advierte a Jorge Azcón

¿Qué querrán decir con "sus prioridades"? ¿Qué prioridades tiene un fallecido? Las 45 personas que han perdido la vida… ¿cuáles son sus prioridades?

Europa Press

El presidente reivindicó la labor del ministro Óscar Puente tras la tragedia de Adamuz porque "está gestionando y dando la cara desde el primer momento". Es posible que los asistentes al mitin que el PSOE celebró en Huesca el pasado domingo, sospecharan que estas palabras eran una crítica velada a Teresa Ribera. Porque ella no dio la cara. La entonces vicepresidenta del Gobierno permaneció en Bruselas ajena a los destrozos de la DANA. Iba a ser designada mandamasa comunitaria y consideró más importante preparar su discurso que coger un avión y regresar al ministerio de la causa climática. Eso sí, tuvo el detalle de poner un tuit advirtiendo que se tuviera "máxima cautela en el área mediterránea". Quizá el ministro de Transportes no hace lo mismo, desaparecer, porque no le dejan.

Los gurús de la propaganda monclovita, especialistas en desenfocar el plano cuando tienen un problemón, quieren que apartemos la mirada del accidente ferroviario y nos fijemos en la respuesta dada por el Gobierno, que ha puesto "a las víctimas en el centro de sus prioridades con empatía, con eficacia, con transparencia y con unidad". Se han pasado con la palabrería. ¿Qué querrán decir con "sus prioridades"? ¿Qué prioridades tiene un fallecido? Las 45 personas que han perdido la vida… ¿cuáles son sus prioridades? Se les ha dado cristiana sepultura. El pésame a sus deudos. Es indigno manipular el dolor de los familiares y muchos parecen dispuestos a hacerlo. Lo que el ciudadano exige es que se investiguen las causas y, si hubo negligencia, se juzgue a los responsables. Que la sentencia la dicte un juez, no el editorial de un periódico. A los supervivientes la "transparencia y la unidad", ni fu ni fa. Los auxiliaron la Guardia Civil, los servicios de emergencia y la sanidad andaluza se esfuerza en su recuperación. Ni una palabra de más pronunció el presidente de la Junta de Andalucía. Un político responsable entre monsergas y sectarios.

El señor Tellado, secretario general del PP, pide la dimisión del ministro Puente basándose, según afirma, en la información publicada por un medio de comunicación. Muy concluyente debe ser esa información. Algunos dirigentes populares parecen no poder aguantar la presión interna. ¡"Leña al mono"! La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios es "independiente en su capacidad decisoria respecto de los administradores de la infraestructura y de las empresas ferroviarias que pudieran resultar implicadas". Por su parte, la Guardia Civil está investigando por orden del Juzgado de Montoro. Pero ¿para qué esperar a que concluyan las pesquisas si tenemos un titular? La dimisión sería una huida. A Óscar Puente se le exigen explicaciones y no las dará si dimite. Ahora son irrelevantes los insultos de un agitador, un provocador, que es para vergüenza de muchos ministro de España. Se trata de establecer su responsabilidad en un accidente con 45 víctimas. Conocidas las causas será el momento de pedirle cuentas. Si respetamos nuestras instituciones, seamos coherentes: investigación, cese y juicio. Recuerde la secuencia el señor Tellado por si alguna vez le nombran ministro y, Dios no lo quiera, acaece una desgracia.

Como es sabido, los militares españoles tienen prohibido sindicarse. Se les niega un derecho constitucional porque no pueden recurrir a los medios que son propios de la acción sindical, como la negociación colectiva o la huelga. Ni otras acciones que alteren el normal funcionamiento de las unidades de las Fuerzas Armadas. Sin embargo, en los ejércitos existe un sucedáneo. Unas asociaciones para defender los intereses profesionales. Sucede que como tienen muy limitada su capacidad de actuación, algunos de sus dirigentes se ocupan difundiendo mensajes en las redes sociales, en los que ponen a los responsables de turno como chupa de domine. Veo un vídeo del presidente de una de estas asociaciones. "¿Queréis saber cuál es la señal más clara de que el Ejercito está tocando fondo y cada vez vamos a peor?", se pregunta. Parece que el motivo es que se exigen menos flexiones en las pruebas físicas de acceso. Pero no hay que equivocarse, nos aclara, porque ser duro no es lo mismo que "humillar, los castigos físicos, la falta de respeto y el maltrato". ¿Esto pasa en el Ejercito o solo lo insinúa?

Los militares españoles también están obligados a mantener una estricta neutralidad pública en relación con la actuación de los partidos políticos. Pero el presidente de la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME) -en situación de servicio activo- parece hablar en nombre de los 30.000 militares, reservistas y familiares directos que hay en Aragón. Y lo hace para advertir al presidente Jorge Azcón de que está muy enfadado porque no le ha recibido. Lo dice en una entrevista publicada el pasado domingo en un medio digital. "Hemos pedido una reunión con el presidente y el presidente no tiene cinco minutos para escuchar a los militares… Eso no funciona así… Cuando lleguen las votaciones, les voy a decir a todos los militares de Aragón cómo nos han recibido y quién ha escuchado los problemas". ¿Advierte o amenaza? ¿Va a inducir el voto? La advertencia viene precedida de una afirmación para hacerla verosímil.

Refiriéndose a las recientes elecciones en Extremadura, el presidente de ATME reitera la denuncia de que el PP no se reunió con ellos y que eso tuvo consecuencias. Los populares se quedaron a 250 votos del último escaño. "Los datos están ahí. Otro gallo les hubiera cantado si se hubieran reunido con los militares y hubieran escuchado nuestros problemas". ¿Sugiere el presidente de ATME que orientó el voto? O, dicho de otra forma, ¿promovió un castigo electoral al PP en Extremadura? Suena a farol y no por eso es menos preocupante. Por si hay algún despistado, confirma que con VOX se llevan genial: "es el partido que más se sienta con nosotros".

Resumiendo, el dirigente de una asociación militar se adjudica la representación de todos y habla en nombre de ellos (escucharle a él es "escuchar a los militares"). El presidente de ATME, que parece encarnar algo más trascendente que los intereses profesionales de sus asociados, advierte al presidente de Aragón, que lo es del Partido Popular, de las consecuencias electorales de no reunirse con él y le pone el ejemplo de lo sucedido a su compañera Guardiola. El deterioro democrático avanza a paso firme.

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