Jugar con fuego
No se trata, por supuesto, de una medida humanitaria. Ni de dar satisfacción a Podemos. El objetivo es ayudar a Abascal a engordar.
Se consumen océanos de bytes en discutir si Puente debe o no dimitir. Se responde a ello según la percepción que se tenga de si se ha acreditado o no que es la falta de mantenimiento la responsable del accidente de Adamuz. Hay periodistas que, sin pertenecer al rebaño de paniaguados que alaban todo lo de Sánchez, da igual que cocee o rebuzne, todavía creen que la negligencia del Gobierno está por demostrar. Allá ellos. De todas formas, da igual. Puente dimitirá o no según le convenga a Sánchez. Lo que no va a hacer el presidente es dimitir él o adelantar las elecciones para perderlas. Con Puente o sin él.
Mientras, a pesar del contratiempo que ha supuesto el accidente ferroviario, el Gobierno sigue a lo suyo. Una de las estrategias es la de imponer cuantas medidas enfurezcan a los potenciales votantes de Vox para que éste crezca en perjuicio del PP. Y para eso se hace la regularización de 500.000 inmigrantes ilegales. No se trata, por supuesto, de una medida humanitaria. Ni de dar satisfacción a Podemos. El objetivo es ayudar a Abascal a engordar.
¿Para qué? ¿Qué más les da a los socialistas la proporción de votos entre el PP y Vox si será la combinación de ambos lo que los eche de La Moncloa? Pues importa. Porque si el resultado de la extrema derecha es lo suficientemente bueno, aparte los votos que le quite al PP en las provincias pequeñas donde los escaños sólo se disputen entre el PP y el PSOE, Feijóo se verá más obligado a ejecutar el programa de Vox. Sánchez espera que esto movilizará a la izquierda, primero en las calles, y luego en las urnas, y él volverá más pronto que tarde a sentar sus reales en el palacete de la carretera de La Coruña. Si las políticas trumpistas que promete Vox no bastaran, siempre se puede denunciar la dependencia del Kremlin del partido verde lima y hacer cómplice de esa sumisión al PP por aliarse con los amigos de Orbán, el correveidile de Putin. Hoy, los socialistas no denuncian nada de eso porque no les conviene que los posibles electores de Vox lo sepan. Pero, cuando quieran movilizar a sus cachorros contra el Gobierno, le darán un cuarto al pregonero.
La estrategia está funcionando. Lo hemos visto en Extremadura y, si nada lo impide, lo veremos en Aragón el 8 de febrero. Pero, Sánchez, por tener un futuro, insistirá y seguirá jugándose el nuestro. Vox ya es en las encuestas el partido más votado, por encima del PSOE y del PP, entre los jóvenes electores de 18 a 25 años. En la Alemania de Weimar, había muchos comunistas entre los obreros y la burguesía se repartía entre nacionalistas que querían que Alemania resurgiera y liberales y socialdemócratas que creían que poco a poco, por medios pacíficos, podrían sacudirse el yugo impuesto en Versalles. El Partido nazi no tenía demasiados respaldos. Donde únicamente triunfaba, hasta poder contar con casi todos los elementos del grupo, fue entre los estudiantes. Es increíble que el PSOE, su militancia, sus dirigentes, sus grupos parlamentarios no nos quiten a este tío de encima antes de que acabe con la nación.
Lo más popular
-
Óscar Puente gastó 142.000 euros en 2025 en vigilar a la prensa y las redes sociales -
Sánchez ya tenía grabada su reacción en vídeo por el descalabro parlamentario antes de la votación -
Cae el decreto antidesahucios: ¿llega el fin de la carta blanca a los okupas? -
Protege tu vista y maximiza tu productividad: Gafas anti luz azul ¡y elimina la fatiga visual! -
Vídeo: Nueva y lapidaria lección de historia de Federico a Uclés: por qué la mujer abrazó el catolicismo
Ver los comentarios Ocultar los comentarios