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Quien daña a la familia daña la paz, advierte el Papa

Benedicto XVIBenedicto XVI explicó en la Jornada Mundial de la Paz que el lenguaje de la paz se aprende en familia, de modo que quien daña a la familia daña también a la paz. Comenzó el primer día del año con una solemne celebración eucarística, en la Basílica de San Pedro, en la solemnidad de María, Madre de Dios, invocando la paz sobre las familias y sobre el mundo entero.

Después, al rezar el Ángelus junto a varios miles de peregrinos congregados en la plaza de San Pedro, comentó el tema de la Jornada de este año: Familia humana, comunidad de paz. "El mismo amor que edifica y mantiene unida a la familia, célula vital de la sociedad, favorece esas relaciones de solidaridad y de colaboración entre los pueblos de la tierra, que son propias de los miembros de la única familia humana", explicó.

"Quien obstaculiza la institución familiar, aunque sea inconscientemente –dijo citando el Mensaje para la Jornada de la Paz–, hace que la paz de toda la comunidad, nacional e internacional, sea frágil, porque debilita lo que, de hecho, es la principal "agencia" de paz". "No vivimos unos al lado de otros por casualidad –advirtió–; todos estamos recorriendo un mismo camino como hombres y, por tanto, como hermanos y hermanas."

Al comenzar el año 2008, en el que se celebra "el sexagésimo aniversario de la Declaración Universal de los Derechos del Hombre", el Papa invitó a la comunidad internacional, "a emprender un camino de auténtica solidaridad y de paz estable".

Benedicto XVI pide oraciones en enero por la unidad de los cristianos

Benedicto XVI pide a los creyentes que en este mes de enero recen por la unidad entre los cristianos. Así se desprende de la intención general del Apostolado de la Oración, iniciativa que siguen unos 50 millones de personas de los cinco continentes, para el primer mes de 2008.

La intención dice así: "Para que la Iglesia aumente su esfuerzo por la plena unidad visible, de modo que manifieste cada vez más su rostro de comunidad de amor, donde se refleje la comunión del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo".

En este año se conmemora el centenario de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos, iniciativa que en la mayoría de los países del mundo se celebra del 18 al 25 de enero. Todos los meses también se ora además por una intención misionera. La de enero de 2008 dice así: "Para que la Iglesia en África, que se prepara a celebrar su segunda Asamblea Especial del Sínodo de los Obispos, siga siendo signo e instrumento de reconciliación y de justicia en un continente todavía marcado por las guerras, la explotación y la pobreza."

Consuelo para el rostro sufriente de la tierra, ruego del Papa en Navidad

Visiblemente conmovido, Benedicto XVI rogó al Niño Jesús en su mensaje de Navidad consuelo para cuantos sufren y sabiduría para "los responsables de los gobiernos", "para buscar y encontrar soluciones humanas, justas y estables" a las crisis que recorren el planeta.

En sus palabras, exhortó a "las personas y las naciones a no tener miedo de reconocer y acoger a Cristo: con Él, una espléndida luz alumbra el horizonte de la humanidad", porque "el creador del hombre se hizo hombre para traer al mundo la paz".

"En este día de paz, pensemos sobre todo en donde resuena el fragor de las armas", pidió Benedicto XVI.

Invitó a dirigir el pensamiento a las víctimas "de todo tipo de violencia" y denunció "las tensiones étnicas, religiosas y políticas, la inestabilidad, la rivalidad, las contraposiciones, las injusticias y las discriminaciones que laceran el tejido interno de muchos países" y "exasperan las relaciones internacionales". A cuantos configuran este rostro sufriente del mundo el Santo Padre desea "que la luz de Cristo, que viene a iluminar a todo ser humano, brille por fin y sea consuelo".

Más de dos millones de personas en Madrid "Por la familia cristiana"

Benedicto XVI dirigiéndose a los manifestantesMás de dos millones de personas se congregaron el domingo día 30 en la plaza Colón de Madrid para expresarse a favor de "la familia cristiana", en un acto organizado por la archidiócesis de Madrid con el apoyo de movimientos eclesiales y organizaciones de apoyo a la familia y la vida.

Benedicto XVI, antes de rezar el Ángelus desde la plaza de San Pedro del Vaticano, dirigió en español un saludo a los manifestantes, en el que alentó a dar "testimonio ante el mundo de la belleza del amor humano, del matrimonio y la familia".

"Ésta, fundada en la unión indisoluble entre un hombre y una mujer, constituye el ámbito privilegiado en el que la vida humana es acogida y protegida, desde su inicio hasta su fin natural". "Por eso, los padres tienen el derecho y la obligación fundamental de educar a sus hijos, en la fe y en los valores que dignifican la existencia humana –siguió diciendo el Papa–. Vale la pena trabajar por la familia y el matrimonio porque vale la pena trabajar por el ser humano, el ser más precioso creado por Dios."

En el acto, el cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco, pronunció una homilía en la que afirmó que la familia "se presenta como el problema objetivamente más grave e inquietante ante el que se encuentran las sociedades europeas y, por supuesto, la española". Ante esta circunstancia, el Cardenal aseguró que en España "el ordenamiento jurídico ha dado marcha atrás respecto a lo que la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas" que reconocía y establecía "que la familia es el núcleo natural y fundamental de la sociedad y tiene derecho a ser protegida por la sociedad y el Estado".

Ser cristiano en Tierra Santa: difícil pero necesaria vocación

Ser cristianos en la Tierra de Jesús es una "vocación" que hay que aceptar, "aunque sea difícil", exhorta el patriarca latino de Jerusalén a los fieles que se plantean abandonar la región.

En su homilía en la Misa de Nochebuena, en Belén, Su Beatitud Michel Sabbah destacó la necesidad de "comprender la vocación universal de esta tierra". Ni exclusivismo, ni ocupación, ni sumisión de nadie, por lo tanto, "puede armonizarse con la vocación" de esta "Tierra de Dios", que, como recalcó el prelado, "no puede ser para unos tierra de vida y para otros tierra de muerte".

Advirtió igualmente de que ninguna religión puede invocar la violencia ni el extremismo, porque Dios es amor y "Él no es la tiranía de algunos que se dicen creyentes si bien no cumplen la voluntad de Dios, sino la suya propia, musulmanes, judíos o cristianos".

A cuantos la dureza cotidiana les mueve a abandonar el lugar, el patriarca Sabbah exhorta: "Aquí tenéis un sitio y más que un sitio, tenéis una vocación: la de ser cristianos en la Tierra de Jesús". Concluyó pidiendo al mundo católico "compromiso para cultivar la fantasía de la caridad cristiana, para que resuene siempre el anuncio de Navidad que partió de Tierra Santa".

Blázquez apuesta esta Navidad por la familia y afirma que la aceptación del aborto en la legislación es una "señal evidente de una peligrosa crisis moral"

Monseñor Blázquez en la concentración por la familia cristianaEl presidente de la Conferencia Episcopal Española y obispo de Bilbao, monseñor Ricardo Blázquez, dedicó su tradicional mensaje navideño a la familia, "pilar básico para la sociedad" y ha denunciado que leyes como el aborto o el divorcio "exprés" han adquirido "las dimensiones de fenómenos socialmente preocupantes".

La aceptación de aborto en la legislación es "una señal evidente de una peligrosa crisis moral", aseguró, además de señalar que el 'divorcio exprés' ha inferido "un terrible golpe a la estabilidad del matrimonio". Destacó que la familia es un "pilar básico de la sociedad" y que su "quiebra" les llena de "inquietud" de cara al futuro.

Preocupación que señaló también en su intervención del pasado domingo en el gran encuentro Por la familia cristiana que tuvo lugar en la madrileña Plaza de Colón. Así, recordó que la familia cristiana "es un tesoro" y reiteró que, además, "tiene unas señas de identidad que deseamos custodiar, conocer cada día mejor y promover en el mundo actual y en nuestra coyuntura histórica".

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