
La asociación mundial nació en noviembre de 2001, fruto de la unión entre dos organizaciones católicas: la Oficina Católica Internacional de Cine (OCIC) y la Asociación Católica Internacional para la Radio y la Televisión (UNDA). SIGNIS es una organización nueva, que proceda de la unión de dos organizaciones creadas por separado y por personas diferentes en 1928, hace por tanto casi 80 años.
Ambas tenían la misma intención: agrupar a los católicos que trabajasen ya por entonces como profesionales dentro del campo del cine para la OCIC y en el de la radio primero y de la televisión después en el caso de UNDA. El interés de los católicos hacia los nuevos medios de comunicación es inevitable, ya que se trata de medios de comunicación de masas que, a través de sus producciones, difunden posturas y opiniones acerca de la vida en todo el mundo.
OCIC se habían creado con un amplio programa que cubría diversos dominios, como el de la promoción de películas o de programas de televisión de fisonomía cristiana, la creación de estudios de radio, vídeo y televisión, la producción y la distribución de programas, la provisión de equipo especializado o la formación de profesionales; todo desde la perspectiva de la evangelización a través de los medios y de la cultura. SIGNIS tiene jurados propios en una treintena de festivales internacionales de cine, entre los que destaca Cannes, Berlín, San Sebastián, Locarno, Montecarlo y Venecia.
La asociación también tiene estatus de miembro consultor ante la Unesco, Escosoc (Naciones Unidas en Ginebra y Nueva York), el Consejo de Europa y está oficialmente reconocida por la Santa Sede como organización católica para la comunicación. De hecho, en el Consejo de Dirección es miembro permanente un Representante del Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales. SIGNIS tiene también una oficina en el Vaticano, llamada Servicios de SIGNIS en Roma, que provee apoyo técnico y material a organizaciones eclesiásticas y seculares en todo el mundo.
En el caso español, la finalidad de SIGNIS-España, tal como rezan sus estatutos, es promover, en el mundo de los medios de comunicación social, especialmente en su ámbito audiovisual, la vigencia de los valores evangélicos, tal como los propone el Magisterio de la Iglesia Católica, con vistas a un servicio más eficaz a la promoción integral de las personas. Para el logro de esta finalidad, la asociación promoverá, en el ámbito de las profesiones audiovisuales, una proyección cultural que inspire su expresividad en una concepción cristiana del hombre y que busque integrar en su quehacer artístico todas las dimensiones de la experiencia humana.
En ese sentido, SIGNIS-España llevará a cabo actividades que motiven e inciten a todos a la participación en una mejora del mundo de las comunicaciones, apoyándose en la propuesta cristiana y en los documentos del Magisterio de la Iglesia Católica. Por esa razón, desea impulsar, crear y dirigir actividades e iniciativas destinadas a la promoción y difusión del cine y de los medios audiovisuales con valor humano, familiar o religioso, y colaborar con todas aquellas personas o realidades sociales que sientan la necesidad de promover una cultura cinematográfica y audiovisual inspirada en una concepción integral y religiosa del hombre.
Según afirman los estatutos, una misión importante de la asociación es colaborar con la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española, así como también con las delegaciones diocesanas de medios de comunicación social, para lograr una más eficaz evangelización a través de los mismos.
Hasta este momento, la representación española de SIGNIS la ejercía la Comisión Episcopal de Medios de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal Española. Al crear una asociación de profesionales como es la nueva SIGNIS-España, se puede articular una presencia social más eficaz, se amplia la posibilidad de organizar actividades de interés en el ámbito civil y a nivel nacional, y se potencia a nuestros miembros, dando cobertura y apoyo a sus posibles iniciativas. Numerosos profesionales audiovisuales católicos, así como críticos de cine y Profesores de Universidad, ya han solicitado su inscripción a la Asociación Española.
Este año precisamente se celebra el 50 aniversario de la presencia de los jurados Signis (antes OCIC) en el Festival de San Sebastián, donde se prevé realizar un acto conmemorativo, y donde está previsto que se entregue el Premio Bravo de cine, que concede la Comisión Episcopal de Medios, al cineasta aleman Volker Schlondorff, por su película El noveno día.