Sepultados bajo un centenar de jamones
Una mujer de 27 años y un hombre de 49 resultaron este lunes heridos de diversa consideración en una nave en Coca (Segovia) tras quedar atrapados entre un centenar de jamones que les cayeron encima. Según han informado a Efe fuentes del Servicio Castilla y León 112, el suceso se registró sobre las 12,49 horas, en una nave del polígono industrial Las Salinas, ubicado a tres kilómetros de Coca (Segovia).
Según la persona que requirió los servicios de emergencias, una percha con unos cien jamones cayó desde una altura de unos nueve metros encima de dos trabajadores, que quedaron atrapados.
En el lugar del accidente se personaron agentes de la Guardia Civil, Bomberos de la Diputación de Valladolid y miembros de la Gerencia de Emergencias Sanitarias de Sacyl, que activó un equipo médico de Coca y un soporte vital básico. Los facultativos atendieron a los heridos, A.B.R.L. y J.L.G.M., respectivamente, en el lugar del accidente y ordenaron su traslado en soporte vital básico al Hospital General de Segovia.
Dos cabras de multa por ser mujer e ir en pantalones
El rey angoleño Bingo-Bingo no parece muy amigo de modas raras: a partir de esta semana, cualquier mujer que vista pantalones será multada con el pago de dos cabras. Bingo-Bingo reina en la región de Cuito Cuanavale, en la provincia oriental de Kuando-Kubando. Es tan celoso de la moral pública que las órdenes reales se extienden también al campo de la fidelidad conyugal.
El nuevo decreto establece que si un hombre embaraza a una mujer antes de la boda, pagará dos bueyes. El varón que tenga relaciones íntimas con una mujer casada distinta a la suya, pagará el doble, siempre y cuando el marido agraviado presente la queja ante el rey. Detalles de estas órdenes en esa región remota de Angola han llegado a esta capital.
El soberano también ha impuesto otros castigos ejemplares, como el de aplicar veinte latigazos a quien haga sus necesidades en la calle.
Estas órdenes reales prevén que, en caso de reincidencia, los responsables podrán ser denunciados criminalmente ante las autoridades policiales.
En Angola el uso de pantalones por las mujeres está muy extendido, más recientemente por la influencia de Brasil, cuyas costumbres están calando hondo en la sociedad angoleña. Sólo en las provincias de Uíge, Zaire y Cabinda, en el norte del país, la costumbre tradicional obliga a las mujeres a llevar falda.
La zona en la que reina Bingo-Bingo tiene tristes recuerdos. En 1987, durante la guerra civil angoleña, en Cuito Cuanavale murieron entre miles de combatientes durante una batalla que fue considerada entonces como la peor registrada en África desde la II Guerra Mundial.
Celebran una boda con protección policial para evitar apagones
Un juez de Sevilla ordenó celebrar un banquete nupcial bajo protección policial, para evitar que el dueño del cortijo donde iba a tener lugar la celebración cortase el suministro eléctrico en señal de protesta por el impago de quince días de alquiler. El suceso se produjo el pasado sábado, cuando una empresa de restauración descubrió que el cortijo que alquila para sus celebraciones le había cortado la luz porque debía quince días de renta.
El encargado del catering alquiló un generador, pero entonces el propietario del cortijo le amenazó con colocar un camión en la puerta principal que impidiese el paso del aparato, así como de los camareros e invitados.
El abogado de la empresa de restauración explicó a Efe que ese mismo día recurrió en amparo ante el juez de guardia de Sevilla, que reconoció el derecho del inquilino a usar la propiedad pues el impago de quince días de renta no es razón suficiente para privarle de su disfrute. Por ello, el juez de instrucción 7 de Sevilla ordenó que un coche patrulla de la Policía Nacional se apostase a la entrada del recinto para supervisar la normal celebración del banquete, que reunió a doscientos invitados en un cortijo situado en los alrededores de la capital sevillana.
La novia, presa de nerviosismo ante el temor de no poder celebrar su boda con normalidad, envió a su hermano a tramitar la petición ante el juez y acordó con él una clave secreta: si el caso estaba resuelto, al entrar en la iglesia sonaría "Entre dos aguas" de Paco de Lucía, lo que así sucedió, en lugar de la tradicional Marcha Nupcial.
