¿Montaje? En efecto. A esa conclusión hemos llegado a partir de los datos que obran en nuestro poder.
Primera hipótesis. Podría tratarse de una operación, ciertamente arriesgada, del propio ABC Vocento para promocionar a su columnista, creando expectación, recordando que es allí donde escribe y frustrando a La Razón. La campaña culminaría con el anuncio de la publicación: Este domingo en ABC “Un vasco excelente” por Alfonso Ussía, donde podría elogiar a quien nunca le habría censurado.
Segunda hipótesis. El afamado columnista y humorista ha cambiado de agente, el o la cual le ha asegurado en una apuesta que si hacía lo que le decía le subía el caché en un plis plas. Tú escribes una columna infumable, ya sabes dónde le duele, se cabrea, la para, le dices a quien te quiera oir que te plantas y que estás dispuesto a marcharte, entra Luis María en escena y dice aquí y allá que ofrece no sé cuánto y que Pedro Jota ha ofrecido no sé qué, hablas con Zarzalejos, le dices que tu fidelidad a la cabecera de los Luca de Tena está por encima de cualquier otra consideración, pero que las ofertas te han hecho dudar, hombre Alfonso, no te vayas, llegas a un acuerdo, retiras el artículo, mandas otro sobre algún aspecto costumbrista sevillano y bingo.
Tercera hipótesis: una combinación de las anteriores.
Publica El Confidencial Digital: El Mundo no está interesado en contratar a Ussía como columnista: no ha habido oferta ni parece que la habrá, en el que cuenta lo que se dice en el titular y habla de 50 millones de pesetas al año, lo cual no obsta para que su Chivato siga hablando de la misma cantidad al mes, que ya nos pareció desorbitada. Pues bien, ni al mes, ni al año, que El Mundo no le interesa Ussía. Y de ahí viene el chiste de arranque. No es lo único de interés que lleva en sus páginas el mencionado medio, pero el otro destacado lo dejamos para el final.
Para montaje, el de David Rojo, que ha encontrado la fórmula mediante la que sobrevivir succionando la savia del prójimo haciendo equilibrios sobre la línea de la ley. Hoy fabrica un titular con el asunto: “Alfonso Ussía está en el dique seco esperando a que le publiquen su columna sobre el cerdo vasco", junto con una foto de Ussía y con el antetítulo José Antonio Gómez Marín, columnista que hoy publica en El Mundo, el cual cobra por leerla en la red, con el título El zoo vasco, a cuyo texto pertenece el entrecomillado con el que titula Rojo. A modo de entradilla, incluye otro entrecomillado: “Lo que, al parecer, ha sentado en el banquillo a Ussía ha sido su comentario a la canonización legal del cerdo autóctono decretada por los buffones (dos efes, ojo) que hoy vigilan la ortodoxia aberchale”. El hermano de Alfonso Rojo es un contorsionista diabólico, un genio de las artimañas para sobrevivir a costa de lo que paga el prójimo. Su contribución personal consiste en una línea: "Escribe hoy José Antonio Gómez Marín en El Mundo que" y siguen las comillas con un buen tanto por ciento del artículo que pagan los italianos. Con ello ha conseguido que lo lean varios miles de personas y que unas decenas de ellos le aporten sus reflexiones, ya que otra de sus innovaciones consiste en haber incorporado a sus piezas de importación un mecanismo de publicación como hacen las bitácoras.
Pero el premio gordo de hoy se lo lleva Periodista Digital con la reproducción del tema mayor de Hispanidad de ayer y que reza del siguiente modo: LA CACERÍA DEL REY JUAN CARLOS “Mi hijo se va a cargar la Monarquía”. La contribución periodística de Rojo es el antetítulo, el resto es de Eulogio. Este arranca su artículo diciendo: “Mucho se ha hablado de la famosa cacería donde se encontraba S.M. el Rey en la tarde del 1 de noviembre de 2003, sábado para más señas, acompañado de un buen número de empresarios, y entre ellos Miguel Primo de Rivera”, párrafo utilizado por Rojo como entradilla, añadiéndole: “Se ha hablado mucho en círculos restringidos, pero ahora Hispanidad.com cuenta su versión de lo que ocurrió y se dijo en aquella ocasión. El tema, echa chispas” y pasa directamente a copiar los dos folios largos de Hispanidad.
Como puede comprobar quien tenga la paciencia de leerlo, el artículo de López son habladurías, un pretexto para darle publicidad al libro La soledad del Rey, publicado, ojo, en La esfera de los libros, la editorial de El Mundo, por José García Abad, el editor de El Nuevo Lunes y El Siglo, donde publica ahora Eulogio, rodeado por lo más granado del felipismo-corcuerismo. Según cuentan, La soledad del Rey recoge todos los chismes publicados aquí y allá sobre don Juan Carlos para hacer hincapié en el papel desempeñado por los socialistas españoles como encubridores. En resumen, que la Corona está en deuda con los socialistas y que para su supervivencia sería clave un pacto con ellos, por sí mismos y por lo que arrastra el felipismo-corcuerismo, de Maragall a López, pasando por María Antonia Iglesias, con Zapatero reconvertido a la cabeza. El alma de Hispanidad anda en algún lugar indeterminado entre Familia y Vida, la Comunión Tradicionalista y lo que representa José García Abad. La de Rojo, vaya usted a saber. Probablemente negaría tenerla, para escándalo de su socio Eulogio.
El otro ingrediente que incluye El Confidencial Digital no va a ser destacado con la machaconería con que lo fue el primer rumor sobre el asunto, que corrió como la pólvora con todo tipo de precisiones que te lo aseguraban como de primera mano. Es preciso reparar la injusticia hasta donde sea posible para no caer en una estúpida kermés republicana: Compañeros de examen de Paloma Rocasolano denuncian: “la madre de Letizia Ortiz no actuó de manera prepotente”.
Para descansar de tan embrollados cual amargos asuntos, una adivinanza. El siguiente titular de PR, ¿va en serio o en broma? “Rafael Ansón: ¡Se lo merece!” Se hace eco de una foto con pie que ayer incluía en sus páginas La Razón, en la cual se dejaba constancia de la elección del mencionado en la ciudad siria de Alepo como presidente del Comité Académico para la promoción de la cultura gastronómica del Mediterráneo (sic) y en la que habían participado, entre otros, los presidentes de las academias de gastronomía de Siria, Líbano, Egipto y Grecia. Como broma, es una cosa seria y si va en serio parece una broma. También estaban en Alepo el francés, el italiano y el portugués, dicho sea en honor de la verdad.
