La historia humana es una mala parodia del arte. Primero fue Gran Hermano, presentado por Mercedes Milá; ahora es La masia de 1907, el Gran Hermano de TV3. Tal cual. La tele oficial de Matrix presentó este miércoles su programación de la nueva temporada, en la que destaca este "concurso de convivencia".
Dos familias vivirán como en la Cataluña rural y profunda de principios del siglo XX. Con su casita, su huertecito, su pocito de agua, su granjita de borreguitos. La diminutiva Arcadia de la que nacen todas las sectas y todas las tiranías. De Gran Hermano a la Granja sin rebelión, como si los catalanes no tuvieran ya suficiente con su vida cotidiana en el oasis. Pobre Orwell, parodiado no por los totalitarios, sino por sus siervos. ¿Y por qué La masía de 1907 y no La jaima de 1257? Ganaría el último payés mahometano en lavarse.
A otra cosa, mariposa.
La espantada de Rosa Díez parece haber frustrado algún plan de fuga en la FSM. Lo cuenta este jueves Negocio, en su bocana de chascarrillos y rumores, Soto Voce. José Acosta, un histórico del socialismo en Madrid, tenía preparada la puesta en escena de su disidencia, con rueda de prensa incluida, cuando se le adelantó la ex eurodiputada. El guerrista, azote de todas las Direcciones de la FSM, "está que trina", asegura Topo Giggio, y ha decidido aplazar su salida del PSOE en espera de tiempos mejores para atraer los focos o para reconciliarse con el partido, "después de una larga travesía en el desierto".
La vida en Prisa se ha animado muchísimo, a pesar del luto por Don Jesús. Día sí y día también, Hispanidad suelta algún chorro de sangre de las corrientes profundas del grupo mediático más poderoso del país.
Según cuentan, la entrevista-masaje a José Luis Rodríguez Zapatero que le hizo el director de El País y se publicó el domingo en formato ladrillo, no ha gustado nada a Juan Luis Cebrián, por "blanda". De creer lo que se dice, Cebrián anda últimamente de muy mal humor con tirios y troyanos, dentro y fuera de su propia casa. Su anuncio de que El País renovaría su diseño el 1 de septiembre no se ha cumplido. Sus relaciones con la propiedad –Ignacio Polanco, presidente, y su primo, Javier Díez Polanco, consejero delegado de Sogecable– son manifiestamente mejorables. Por si fuera poco, la guerra del fútbol con Mediapro y el nacimiento, de un día a otro, de Público Actual, el periódico que le va a disputar la audiencia progre a 50 céntimos el ejemplar, han acabado de enfrentarle a los Polanco por cómo están llevando el conflicto.
Si Cuatro quiere arrasar esta temporada, que se deje del Doctor House y monte su Gran Hermano de bajo coste, con cámaras en la sede de Prisa en la madrileña calle de Gran Vía.
