Colabora

Lo que debes tener claro sobre las luces del coche para circular seguro: el recordatorio de la DGT

Tráfico explica cómo emplear los faros antiniebla, de cruce y carretera para evitar accidentes y mejorar la visibilidad ante el mal tiempo.

Luces del coche | Unsplash/Sara Kurfeß

Las luces del vehículo son un elemento esencial para garantizar la seguridad en carretera, ya que permiten al conductor ver y ser visto en todo tipo de condiciones. Su uso adecuado resulta especialmente relevante durante la noche y en situaciones de baja visibilidad provocadas por la lluvia, la niebla o la nieve.

La Dirección General de Tráfico (DGT) subraya que el uso adecuado de las luces del coche son fundamentales y recuerdan las diferencias.

Las luces de cruce, de uso obligatorio, iluminan la vía sin deslumbrar a otros conductores. Debe estar siempre de noche o con malas condiciones de luz. . Las luces de carretera amplían el campo de visión en tramos poco iluminados, aunque deben desactivarse al aproximarse a otros vehículos, es útil por la noche en carreteras insuficientemente iluminadas.

Por su parte, las luces de posición señalan la presencia y la anchura del coche y acompañan siempre al resto del alumbrado, son blancas por delante y rojas por detrás.

En condiciones meteorológicas adversas, los faros antiniebla adquieren un papel fundamental. Los delanteros son blancos, opcionales y mejoran la visibilidad lateral, mientras que los traseros, obligatorios en casos de visibilidad muy reducida, alertan al resto de usuarios de la presencia del vehículo, son rojos y luces más intensas que las de posición,

Completan el sistema las luces de marcha atrás, que se encienden automáticamente al iniciar la maniobra.

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario