Colabora

Más allá del intestino: los grandes beneficios de la fibra para tu cuerpo

La fibra es beneficiosa para el organismo, pero, ¿Por qué? ¿Dónde se puede encontrar? ¿Tiene efectos secundarios peligrosos?

La fibra está presente en harinas integrales | Pixabay/CC/acekreations

La fibra dietética, también conocida como fibra alimentaria o alimenticia, incluye las partes de los alimentos vegetales que el cuerpo no puede digerir o absorber. A diferencia de otros componentes de los alimentos, como las grasas, las proteínas o los carbohidratos, que el cuerpo descompone y absorbe, la fibra no es digerida por el cuerpo. En cambio, pasa relativamente intacta a través del estómago, el intestino delgado y el colon, y sale del cuerpo. Esta es ampliamente conocida por su capacidad para prevenir o aliviar el estreñimiento. Pero los alimentos que contienen fibra también pueden brindar otros beneficios, concretamente, además ayudan a mantener un peso saludable y reducir el riesgo de sufrir diabetes, enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer.

¿Cuáles son los principales beneficios de la fibra? ¿Qué cantidad se debe consumir al día? ¿Un consumo excesivo puede ser peligroso? La fibra dietética, un componente esencial de la alimentación, juega un papel crucial en el mantenimiento de la salud y el bienestar general del cuerpo humano. Presente en alimentos de origen vegetal como frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y frutos secos, la fibra no es digerida por el cuerpo, pero sus efectos beneficiosos son numerosos y significativos.

Tipos de fibra

La fibra es un componente alimentario para el que existen distintas definiciones. En términos no técnicos, es una mezcla de sustancias presente en casi todos los alimentos vegetales: frutas, verduras, cereales integrales, semillas y legumbres. Cuando se ingiere, actúa de una forma muy distinta a otros nutrientes porque no puede ser digerida sino que pasa a través del cuerpo sin que se absorba en el intestino delgado y llega al intestino grueso o colon, donde es fermentada por las bacterias intestinales.

La fibra vegetal le agrega volumen a la dieta y, dado que hace que uno se sienta lleno más rápidamente, puede ayudar a controlar el peso. La fibra igualmente ayuda a la digestión y a prevenir el estreñimiento. Algunas veces, se utiliza para el tratamiento de diverticulosis, diabetes y cardiopatía. Hay dos tipos de fibras:

  1. Solubles: La inulina, las pectinas, las gomas y los fructooligosacáridos son fibras solubles. Su estructura ramificada les permite retener agua formando geles. Son altamente fermentables por la flora intestinal y, por ello, capaces de producir gran cantidad de ácidos grasos volátiles (acetato, butirato, propionato). Contribuyen a aumentar el bolo fecal, incrementando la masa bacteriana de la microbiota. La fibra soluble se encuentra en el salvado de avena, la cebada, las nueces, las semillas, los fríjoles, las lentejas, las arvejas y algunas frutas y verduras. Se ha comprobado científicamente que este tipo de fibra reduce el colesterol.
  2. Insolubles: La celulosa, la hemicelulosa y la lignina son de este tipo. Captan poco el agua, son poco fermentables por la flora intestinal y sus mezclas tienen baja viscosidad. Disminuyen la viscosidad del bolo alimenticio y el tiempo de tránsito intestinal, por lo que son muy útiles de cara a la prevención del estreñimiento. La fibra insoluble se encuentra en alimentos como el salvado de trigo, las verduras y los granos integrales. Este tipo de fibra parece acelerar el paso de los alimentos a través del estómago y de los intestinos, y le agrega volumen a las heces.

Beneficios para la salud del consumo de fibra

La fibra es esencial para expulsar bien las heces y acudir al baño puntualmente, pero limitar su papel a esta función es contar solo una parte de sus beneficios. Para empezar, tiene un impacto positivo en la salud intestinal general, ya que reduce el riesgo de desarrollar hemorroides y diverticulitis. Además, cada vez son más las evidencias de que una dieta rica en fibra disminuye el riesgo de cáncer de colon.

Se puede afirmar que la ingestión de alimentos ricos en fibra se relaciona con la reducción de la mortalidad por todas las causas y, en especial, la asociada a las enfermedades vasculares y del corazón, el ictus y la diabetes tipo 2. Un aporte suficiente de este tipo de nutriente contribuye a mantener unas cifras saludables de colesterol y tensión arterial. Asimismo, ayuda al buen estado del sistema inmunitario.

Posibles efectos adversos de la fibra

La mayoría de las personas no tienen por qué temer los posibles efectos adversos de la fibra, ya que aparecen con un consumo de dosis altas y la realidad es que lo más habitual es no llegar a los niveles considerados saludables. No obstante, algunos individuos que tiene unas condiciones médicas particulares, no deben consumir demasiada fibra.

Normalmente hay que tener en cuenta que si la dieta es pobre en fibra y se ha decidido aumentar la ingesta para mejorar la salud, no debe hacerse de golpe para que el aparato digestivo se vaya adaptando poco a poco. Se trata de evitar la aparición de flatulencias y distensión o dolor abdominal por la falta de costumbre.

¿Dónde se encuentra la fibra?

Temas

Ver los comentarios Ocultar los comentarios

Portada

Suscríbete a nuestro boletín diario