Menú

Las tres formas para evitar que el aceite salte al cocinar

Las salpicaduras durante la fritura pueden generar riesgos en la cocina. Aplicar técnicas sencillas puede ayudar a mejorar la seguridad.

Las salpicaduras durante la fritura pueden generar riesgos en la cocina. Aplicar técnicas sencillas puede ayudar a mejorar la seguridad.
Cómo evitar que el aceite salte al coicna | Canva

El huevo frito es uno de los platos más habituales en la cocina española, aunque su aparente sencillez oculta ciertos desafíos. Más allá de que se rompa la yema, el riesgo principal proviene del aceite, ya que una salpicadura puede causar quemaduras si no se controla. Por ello, incluso las recetas más sencillas requieren atención y precisión para obtener un resultado seguro y apetitoso.

La temperatura influye directamente en la cocción, evitando que el huevo se pegue o se cocine de manera desigual. Controlar este factor permite mantener la integridad del alimento y minimiza riesgos, garantizando una preparación más eficiente y segura. Asimismo, para evitar incidentes con el aceite, existen métodos caseros que reducen la salpicadura, sin variar el sabor o el aspecto del plato.

Motivos por los que salta el aceite

El aceite salta principalmente por la presencia de humedad en los alimentos, ya que el contacto del agua con el aceite caliente genera vapor que impulsa pequeñas gotas con fuerza. Este fenómeno se intensifica si la temperatura del aceite sube demasiado rápido, y la densidad o tipo de aceite también influyen en la intensidad de las salpicaduras.

La textura del alimento es otro factor determinante: piezas húmedas o con irregularidades liberan más líquido al entrar en contacto con el aceite. Asimismo, restos de alimentos o residuos acumulados pueden provocar microexplosiones que incrementan el riesgo de salpicaduras.

La manipulación durante la cocción —movimientos bruscos o añadir demasiado alimento de golpe— es otro factor importante, ya que puede generar que el aceite salte. La profundidad y el tamaño del recipiente, junto con la estabilidad de la fuente de calor, regulan su comportamiento y permiten anticipar posibles riesgos.

Trucos caseros

La incorporación de una pizca de sal al aceite se considera un recurso eficaz para moderar las salpicaduras, ya que ayuda a estabilizar la reacción entre la humedad del alimento y la grasa caliente. Su aplicación mantiene inalterado el sabor final y favorece un proceso más controlado. De esta manera, el método se integra con naturalidad en la práctica culinaria cotidiana.

Asimismo, una cantidad mínima de harina contribuye a crear una película protectora que suaviza el impacto del alimento húmedo sobre el aceite. Cuando se usa con moderación —evitando alterar la textura de la fritura— reduce la formación de burbujas intensas. Esta medida se suma a aquellas prácticas que buscan una cocción más segura y equilibrada.

De la misma manera, el uso de una sartén profunda complementa estos trucos al contener mejor las gotas que se proyectan durante la fritura. La altura del recipiente favorece un entorno más estable y distribuye el calor con mayor uniformidad. En otras palabras, la elección del utensilio fortalece el conjunto de métodos destinados a minimizar riesgos y preservar la calidad del plato.

En Sociedad

    0
    comentarios

    Servicios

    • Radarbot
    • Curso
    • Inversión
    • Securitas
    • Buena Vida
    • Reloj Durcal