
El fenómeno ‘therian’ ha irrumpido con fuerza en redes sociales en los últimos días, generando millones de visualizaciones y un intenso debate público con apoyos y críticas. Los therians son personas, generalmente jóvenes, que aseguran sentir una identificación profunda con un animal concreto, más allá de una simple estética o disfraz. No se trata de creer que se transforman físicamente, sino de experimentar una conexión psicológica o espiritual con ese animal, que forma parte de su identidad y manera de entenderse a sí mismos.
El término procede de therianthropy, un concepto antiguo que alude a la relación entre lo humano y lo animal y que aparece en mitologías y tradiciones culturales de distintas épocas. En su versión actual, el fenómeno se desarrolla sobre todo en entornos digitales. A diferencia de los furries -centrados principalmente en la afición por personajes antropomórficos y la creación artística-, los therians lo plantean como una vivencia identitaria personal, no como un hobby o entretenimiento.
No se porque de la nada los therian se pusieron tanto de moda, pero de tanto videos así que veo me cuestiono si hacer therians del dia a dia pic.twitter.com/WDAZa3faIa
— Otakus Del Dia a Dia (@OtaCursed) February 8, 2026
La tendencia ha arrasado en plataformas como TikTok, Instagram y YouTube, donde muchos jóvenes están compartiendo vídeos en los que aparecen con máscaras, orejas o colas, e imitan comportamientos de animales, como caminar a cuatro patas o emitir sonidos.
En países de Sudamérica como Argentina o Uruguay, el asunto ha dado mucho de qué hablar en redes y en medios de comunicación. Y ahora, este fenómeno viral ha llegado a España como nueva moda.
