
Las altas temperaturas y el uso intensivo de las piscinas durante el verano obligan a extremar su mantenimiento para garantizar que el agua se mantenga limpia y apta para el baño. Aunque lo recomendable es realizar tareas de conservación durante todo el año, existen varias medidas que pueden facilitar la puesta a punto de la piscina y ayudar a mantenerla en buenas condiciones durante la temporada estival.
Retirar hojas e insectos a diario
Uno de los pasos más sencillos y eficaces consiste en eliminar cada día las hojas, flores, insectos y cualquier otro elemento que quede flotando en el agua. De esta forma se evita que la suciedad se acumule y termine afectando a la calidad del agua.
Para reducir la entrada de residuos, también puede utilizarse una cubierta protectora cuando la piscina no esté en uso, especialmente durante la noche.
Controlar el pH y el cloro
El equilibrio químico del agua resulta fundamental para evitar la proliferación de bacterias y algas. Por ello, se recomienda mantener unos niveles adecuados de cloro y controlar el pH durante todo el año, incluso cuando la piscina permanece cerrada en invierno.
Las tormentas, el calor y los cambios de temperatura pueden alterar estos valores, por lo que conviene revisarlos periódicamente y utilizar los productos desinfectantes adecuados.
Además, se recuerda que no debe mezclarse jabón con el cloro, ya que ambos productos pueden reaccionar entre sí. Para prevenir la aparición de algas se recomienda utilizar productos específicos destinados a ese fin.
El sistema de filtrado y una limpieza profunda
Otro aspecto esencial es el correcto funcionamiento del sistema de depuración. Se aconseja mantener limpio el filtro y hacerlo funcionar aproximadamente siete horas al día, aunque el tiempo puede variar según el tamaño de la piscina y la temperatura. También conviene pasar el limpiafondos con regularidad y comprobar que las boquillas permiten una correcta circulación del agua.
Además del mantenimiento diario, es recomendable realizar una limpieza más intensiva de forma periódica para eliminar restos de moho o verdín que puedan aparecer en las paredes o el fondo.
Algunos consejos domésticos proponen añadir una taza de blanqueador una vez por semana para ayudar a mantener el agua limpia durante varios días. No obstante, antes de utilizar cualquier producto conviene comprobar que es compatible con el tratamiento de la piscina y seguir las instrucciones del fabricante, ya que un uso inadecuado puede alterar la calidad del agua o dañar los materiales.

