L D (EFE)
En pocas horas, las llamas han recorrido 25 kilómetros, desde la localidad francesa de Vidauban hasta la costa, cuando en el peor incendio recordado en Francia, ocurrido en 1990, esa distancia tardó en alcanzarse tres días. Algo más de 9.000 hectáreas de bosque y matorrales han sido devastadas, con el agravante de que se anuncia un cambio en el viento la tarde de este viernes. Unas 2.000 camas y mantas han sido movilizadas para atender a los 6.000 evacuados la noche del jueves, según informa el prefecto de Var, Pierre–Etienne Bish.
Los aviones cisterna han vuelto al trabajo para poder “anticipar la evolución de los vientos”, ha señalado el prefecto, quien reconoce que el incendio no está todavía controlado. Según los bomberos, la canícula y la sequía son las principales causas de la rápida propagación del fuego. Todavía no hay hipótesis que defiendan la tesis de que ha sido provocado o que se trata de un accidente, pero la Fiscalía ya ha abierto una investigación sobre el origen del incendio. En otra parte de Francia, Las Landas, unas 350 hectáreas de pinos han sido pasto de las llamas al reanudarse un incendio que este jueves ya se consideraba controlado.
Los aviones cisterna han vuelto al trabajo para poder “anticipar la evolución de los vientos”, ha señalado el prefecto, quien reconoce que el incendio no está todavía controlado. Según los bomberos, la canícula y la sequía son las principales causas de la rápida propagación del fuego. Todavía no hay hipótesis que defiendan la tesis de que ha sido provocado o que se trata de un accidente, pero la Fiscalía ya ha abierto una investigación sobre el origen del incendio. En otra parte de Francia, Las Landas, unas 350 hectáreas de pinos han sido pasto de las llamas al reanudarse un incendio que este jueves ya se consideraba controlado.
