L D ( EFE ) Según informó la Dirección General de la Policía, entre los arrestados, acusados de los delitos de inmigración ilegal y agresión sexual, se encuentran los principales responsables de la red, quienes introducían a hombres y mujeres, y posteriormente a estas últimas, captadas en Marruecos, las obligaban a ejercer la prostitución, aunque en un principio les habían asegurado que trabajarían en el servicio doméstico.
Las investigaciones comenzaron a finales del pasado año, después de que los agentes tuvieran conocimiento de la existencia de la red que introducía de forma ilegal, vía Ceuta, a extranjeros, principalmente mujeres marroquíes, a las que posteriormente obligaban a ejercer la prostitución en locales de alterne, radicados en Ceuta, Barcelona y Málaga. Muchas de las inmigrantes formularon numerosas denuncias por coacción, violación y favorecimiento de la inmigración ilegal.
El modo de operar de la red era el siguiente: captaban en Marruecos a extranjeros interesados en venir a España, principalmente mujeres jóvenes con necesidades económicas, a las que prometían un puesto de trabajo como empleadas de hogar. Esta función la realizaban en unos casos alguno de los miembros de la red residentes en España, aprovechando viajes esporádicos a Marruecos, o bien otros integrantes del grupo residentes en el país magrebí.
El paso de la frontera se realizaba por Ceuta, tras la entrega de documentos españoles falsificados, y cuando no podían proveerse de los mismos los inmigrantes cruzaban ocultos en habitáculos preparados al efecto dentro de vehículos. Una vez en la península, la persona era retenida en domicilios habilitados por la organización y se le retiraba la documentación, y en el caso de las mujeres eran coaccionadas y amenazadas para que ejerciesen la prostitución y pagasen de este modo "la deuda" contraída con la red por el traslado.
Si las mujeres se resistían, los detenidos no dudaban en emplear la fuerza, llegando a la agresión física, e incluso a la violación para conseguir sus fines. Estas actuaciones violentas eran llevadas a cabo, según la Policía, por los hermanos Abdelgani y Zoher B. Los responsables de la red gestionaban el trabajo de las jóvenes en un club de alterne, aunque la víctimas no llegaron a recibir dinero.
Los arrestados forman parte en su mayor parte de un grupo familiar marroquí, entre ellos el matrimonio formado por Nordin H.S., de 31 años, y su esposa Ilham B., de 30, que son los principales responsables de la red junto a los dos hermanos de ella. La pareja es propietaria del club "54" de Ceuta, donde las "mujeres traficadas" eran obligadas a ejercer la prostitución.
También en Ceuta fueron detenidos Zouhair B., de 26 años y encargado del control de las mujeres junto con su hermano Abdelghani B.; Francisco Javier G.J., de 39, y que ejercía funciones de encargado junto con su esposa en el club ceutí; Mohamed Hachmi B.H., de 33 y quien falsificaba documentos, y Omar L., un marroquí de 39 años que estaba a la espera de su "pase" a España. En Barcelona fue detenida Fatma H.S., de 29 años, que controlaba a las mujeres en ausencia de su marido Abdelghani B.
