L D (EFE)
Varios cientos de personas pasaron en la tarde del miércoles por la capilla ardiente del escritor para rendirle el último homenaje. Sobre las 13,30 horas se celebraró una ceremonia laica en la que participarán sus amigos más cercanos: la actriz Núria Espert, que leyó un poema de Kavafis, el dramaturgo Josep Maria Benet i Jornet, que recordó la persona de Terenci Moix, y la soprano Montserrat Caballé, que cantó una pieza en su memoria.
La hermana del escritor, Anna Maria Moix, también escritora, que permaneció junto a Terenci hasta el final junto con su secretaria, Inés González, presidió la ceremonia laica, tras la que fue incinerado en Les Corts.
Sus cenizas se repartirán por Barcelona y Egipto
Las cenizas del escritor, según ha explicado su secretaria, se esparcirán por tres sitios diferentes: una parte en la calle Ponent (ahora Joaquín Costa), del barrio del Raval de Barcelona, otra, en Alejandría, su ciudad mítica, y otra, en la aldea de Deir-el-Medina, a orillas del Nilo, el antiguo poblado de los artesanos que decoraban las tumbas del Valle de los Reyes.
Con toda probabilidad, varios amigos íntimos le acompañarán en este último viaje a un país por el que sentía fascinación y al que dedicó varias de sus obras más populares como "No digas que fue un sueño", una novela que narra una historia de amor entre Marco Antonio y Cleopatra, con la que obtuvo el Premio Planeta en 1986, "Terenci del Nilo", "El sueño de Alejandría" o "La herida de la esfinge". Desde que salió de la clínica Teknon de Barcelona, hace unos quince días, Terenci Moix se había dedicado a ultimar un libro sobre los "Inmortales del cine de los años 60" que deseaba finalizar próximamente.
Aunque anunciada, el mundo de la cultura ha acogido con pesar la muerte de Terenci Moix, de quien autores y críticos han destacado la creatividad y originalidad de su obra, y el rupturismo generacional que supuso su aparición en el panorama de las letras.
La hermana del escritor, Anna Maria Moix, también escritora, que permaneció junto a Terenci hasta el final junto con su secretaria, Inés González, presidió la ceremonia laica, tras la que fue incinerado en Les Corts.
Sus cenizas se repartirán por Barcelona y Egipto
Las cenizas del escritor, según ha explicado su secretaria, se esparcirán por tres sitios diferentes: una parte en la calle Ponent (ahora Joaquín Costa), del barrio del Raval de Barcelona, otra, en Alejandría, su ciudad mítica, y otra, en la aldea de Deir-el-Medina, a orillas del Nilo, el antiguo poblado de los artesanos que decoraban las tumbas del Valle de los Reyes.
Con toda probabilidad, varios amigos íntimos le acompañarán en este último viaje a un país por el que sentía fascinación y al que dedicó varias de sus obras más populares como "No digas que fue un sueño", una novela que narra una historia de amor entre Marco Antonio y Cleopatra, con la que obtuvo el Premio Planeta en 1986, "Terenci del Nilo", "El sueño de Alejandría" o "La herida de la esfinge". Desde que salió de la clínica Teknon de Barcelona, hace unos quince días, Terenci Moix se había dedicado a ultimar un libro sobre los "Inmortales del cine de los años 60" que deseaba finalizar próximamente.
Aunque anunciada, el mundo de la cultura ha acogido con pesar la muerte de Terenci Moix, de quien autores y críticos han destacado la creatividad y originalidad de su obra, y el rupturismo generacional que supuso su aparición en el panorama de las letras.
