
(Libertad Digital) Según una información de Fernando Lázaro en El Mundo, el hasta ahora jefe de la Unidad de Coordinación Internacional de este cuerpo, el comisario Mauricio Moya, declaró el pasado 12 de julio por una denuncia de acoso sexual de una inspectora que estuvo a sus órdenes.
Al parecer, la acosada había denunciado primero de forma anónima el caso en un foro de Internet en el que otras mujeres, que también estuvieron trabajando en el entorno de Moya, dejaron su testimonio. Aunque nadie formuló una denuncia oficial, el caso llegó a conocerse en la red como el "caso Angustias".
Investigación de Asuntos Internos
Según publica El Mundo, sólo cuando agentes de Asuntos Internos de la Policía se pusieron en contacto con la acosada, que había pedido una excedencia y se había marchado a trabajar fuera de España, ésta decidió denunciarlo oficialmente.
Aunque por el momento nadie quiere vincular el cese con la querella, la Fiscalía de Madrid, después de recibir el completo informe de Asuntos Internos ha puesto en marcha en los juzgados una actuación por un presunto caso de acoso sexual.
Contactos físicos
En el informe, la acosada explica que su superior, que le pidió expresamente que prescindiera de vestir pantalones y que utilizara faldas, la destituyó de su destino tras negarse a mantener relaciones sexuales con él. Igualmente, relata como Moya llegó a sobrepasar la proposición verbal, habiendo acercamiento físico.
La decisión no se ha hecho esperar y el director adjunto de la Policía Nacional, Miguel Ángel Fernández Chico, destituyó el lunes de su cargo al comisario Mauricio Moya, uno de los máximos responsables en la Dirección General de la Policía, que llegó al puesto con la victoria de Zapatero en 2004.
