
L D (EFE) Fuentes municipales, de la Policía Local y de los Bomberos informaron a EFE de que el suceso se produjo sobre las 10.25 horas en un edificio de tres plantas ubicado en el número 12 de la calle de Don Julián de Vilarrasa, en su cruce con la calle de Rejas y tras el Mercado Central, donde en ese momento trabajaban seis operarios.
Al parecer, el derrumbe se ha producido tras hundirse el techo de la parte central del tercer piso, cuando una de las vigas de madera ha cedido y ha alcanzado a dos de los obreros, que en ese momento bajaban por las escaleras para ir a almorzar.
Los heridos, ambos de nacionalidad española, son un joven de 18 años, que ha sido trasladado por una unidad de Soporte Vital Básico (SVB) al Hospital La Fe con diversas contusiones y pronóstico reservado, y otro operario de 34 años.
Este segundo trabajador ha sido trasladado por una unidad del SAMU al Centro de Rehabilitación de Levante con fractura de tibia, peroné y fémur, y su pronóstico es "grave funcional", según fuentes del Centro de Información y Coordinación de Urgencias (CICU).
Hasta el lugar se han trasladado seis unidades de bomberos, agentes de la Policía Local y varias unidades del SAMU, así como el concejal de Seguridad Ciudadana, Miguel Domínguez, quien señaló que el Ayuntamiento abrirá una investigación para determinar las circunstancias en las que se ha producido el hundimiento.
Tras rescatar a los trabajadores, técnicos de la empresa constructora y del Ayuntamiento de Valencia, así como efectivos de bomberos, han iniciado los trabajos de inspección para comprobar si la fachada ha sufrido daños.
La alcaldesa, Rita Barberá, que afirmó haber recibido información del siniestro desde el momento en que se ha producido, indicó que el edificio "tenía toda la documentación en regla, y todos los papeles y licencias requeridas estaban en regla".
Por su parte, Domínguez reiteró que el inmueble tenía "la licencia correspondiente" para su rehabilitación y explicó que es un edificio protegido, por lo que se estaba reformando sólo su interior, conservando la fachada.
Jorge y Yury, otros dos de los obreros que trabajaban en el inmueble y que salieron ilesos, aseguraron que todos los trabajadores cumplían las medidas de seguridad, estaban sujetos y llevaban cascos y arneses.
