LD (EFE) Michel Fourniret ha admitido hasta ahora nueve asesinatos cometidos entre 1987 y 1990, en 2000 y en 2001, y ha negado haber actuado en la década de los 90. Pero esto a las autoridades encargadas del caso no les tranquiliza después de que Fourniret haya declarado que “tenía necesidad de cazar a las vírgenes dos veces al año. Cuando sabía que iba a irme de caza, sabía que volvería con algo”.
El pasado sábado, Fourniret condujo a los gendarmes franceses hacia el castillo de Sautou, donde había confesado haber enterrado a dos de sus víctimas. Allí, fueron encontraron los cuerpos de la niña belga Elisabeth Brichet, de 12 años, y de la estudiante francesa Jeanne-Marie Desramault, de 22 años, ambas desaparecidas en 1989, en el lugar indicado por Fourniret, que después de las excavaciones fue devuelto a la cárcel en Bélgica, donde está detenido desde junio de 2003.
Fourniret fue detenido hace un año en Bélgica por un intento frustrado de secuestro de una muchacha y fue su mujer quien el pasado 22 de junio delató a su esposo como autor de diez asesinatos. El caso del llamado Dutroux francés , en referencia al pederasta y asesino belga Marc Dutroux condenado recientemente, ha causado una gran conmoción en Bélgica y Francia, país sacudido por otros crímenes de jóvenes estos días.
