
L D (EFE)
Michael Jackson está acusado de diez cargos, sin embargo, hasta el momento el proceso tan sólo ha contado con un testigo presencial, el hermano menor del demandante, y el testimonio de la supuesta víctima. En ambos casos, sus declaraciones fueron acribilladas por la defensa en sendos interrogatorios dispuestos a crear dudas en la mente del jurado sobre la credibilidad del demandante. Se trata de una táctica en la que el llamado "Efecto C.S.I" juega a favor de Jackson.
Los comentaristas judiciales han bautizado con este nombre al fenómeno fomentado en la televisión estadounidense con la proliferación de series policiales donde la resolución de un crimen depende de lo que dicen las pruebas. Pueden ser muestras de ADN, huellas dactilares, pisadas o restos de fibras. Unas pruebas que en ocasiones son más concluyentes que las declaraciones de un testigo presencial. Al menos en la televisión.
El fiscal encargado del caso anunció en su discurso de presentación en este juicio que una de las revistas pornográficas obtenidas en el rancho "Neverland" de Jackson durante uno de los registros tenía las huellas dactilares del cantante y del menor. La acusación quiere probar así que el llamado "rey del pop" atrajo sexualmente a su supuesta víctima, excitándole con las imágenes de estas publicaciones.
Se trata del tipo de pruebas que al jurado le gustaría escuchar, más en la línea de lo que las series de televisión les tiene acostumbrados, aunque la defensa de Jackson rebatió el jueves su solidez. Según señaló el abogado del cantante el menor pudo dejar sus huellas en la revista cuando las miraba sin autorización de Jackson. O, simplemente, durante la presentación de las pruebas al jurado de investigación, donde tanto el menor como los componentes de ese panel examinaron las pruebas sin usar guantes.
Los comentaristas judiciales han bautizado con este nombre al fenómeno fomentado en la televisión estadounidense con la proliferación de series policiales donde la resolución de un crimen depende de lo que dicen las pruebas. Pueden ser muestras de ADN, huellas dactilares, pisadas o restos de fibras. Unas pruebas que en ocasiones son más concluyentes que las declaraciones de un testigo presencial. Al menos en la televisión.
El fiscal encargado del caso anunció en su discurso de presentación en este juicio que una de las revistas pornográficas obtenidas en el rancho "Neverland" de Jackson durante uno de los registros tenía las huellas dactilares del cantante y del menor. La acusación quiere probar así que el llamado "rey del pop" atrajo sexualmente a su supuesta víctima, excitándole con las imágenes de estas publicaciones.
Se trata del tipo de pruebas que al jurado le gustaría escuchar, más en la línea de lo que las series de televisión les tiene acostumbrados, aunque la defensa de Jackson rebatió el jueves su solidez. Según señaló el abogado del cantante el menor pudo dejar sus huellas en la revista cuando las miraba sin autorización de Jackson. O, simplemente, durante la presentación de las pruebas al jurado de investigación, donde tanto el menor como los componentes de ese panel examinaron las pruebas sin usar guantes.
