
LD (EFE) La testigo, que convivió con el acusado en la Costa del Sol desde septiembre de 1997 hasta el año 2000, ha relatado que "tenía sospechas", pero no denunció los hechos ante la Policía porque no tenía pruebas.
En la vista, ha reconocido que su marido fumaba cigarrillos Royald Crown, la marca de la colilla que se encontró en el lugar donde desapareció la joven, y que en su casa se empleaban grandes bolsas de basura negras de tipo industrial con las que supuestamente se envolvió el cadáver de la víctima.
Según ha relatado, su intuición sobre una posible participación de King en el asesinato cobró más peso cuando una amiga le comentó que había visto a su marido en un programa de televisión como delincuente en busca y captura. La mujer ha explicado que llamó a la Policía de Reino Unido, que le informó de los antecedentes del británico por robos con arma, pero en ningún caso de sus delitos por agresión sexual o por el apodo del "estrangulador de Holloway".
Cecilia King ha señalado que en septiembre de 2003 su hermana y ella denunciaron los hechos ante la Policía, precisamente después de cometerse el asesinato de la joven de Coín Sonia Caravantes. La testigo confirmó ante el jurado popular que su marido utilizaba pañuelos de papel blanco y, sobre la existencia de armas, dijo que le había visto un puño americano y un cuchillo de grandes dimensiones.
Por su parte, la intérprete que intervino en la declaración del acusado afirmó que participó con la Policía en la reconstrucción de los hechos, "indicando los lugares donde había actuado, y de forma pausada y tranquila, sin presión". En esta declaración el procesado se declaró autor del asesinato de la joven, y del traslado del cuerpo hasta la urbanización "Altos del Rodeo" de Marbella, afirmó la testigo.
En la cuarta sesión declararon también la hermana de la ex mujer, el comisario que coordinó la detención, y efectivos de la Guardia Civil que participaron en la investigación e inspección ocular. En este sentido, se expuso que Robert Graham, amigo del acusado, confirmó sometido a hipnosis que conocía la implicación de Tony King en el asesinato de Rocío.
Según confesó Graham, el acusado le contó la noche del crimen que "había sido muy duro con una chica" y creía que la había dejado muerta, al mismo tiempo que le mostró varias prendas que podían ser de la víctima. No obstante, la hipnosis reveló que Graham habló en varias ocasiones de una tercera persona llamada "Dolly" que iba con él y con King en un coche, pero la investigación ha descartado que ambos conocieran a Dolores Vázquez, exculpada de la causa tras pasar diecisiete meses en prisión.
Los investigadores apuntan a King como único asesino de la joven, basándose en la colilla con su perfil genético en el lugar del crimen, que coincide con las muestras halladas en el sitio donde se encontró el cuerpo de Sonia Caravantes en 2003. Tony Alexander King, encarcelado desde el 21 de septiembre de 2003, se enfrenta a una petición fiscal de 26 años y nueve meses de prisión por los delitos de asesinato y agresión sexual en grado de tentativa, mientras que la acusación particular pide que se le imponga una pena de 20 años de cárcel.
En la vista, ha reconocido que su marido fumaba cigarrillos Royald Crown, la marca de la colilla que se encontró en el lugar donde desapareció la joven, y que en su casa se empleaban grandes bolsas de basura negras de tipo industrial con las que supuestamente se envolvió el cadáver de la víctima.
Según ha relatado, su intuición sobre una posible participación de King en el asesinato cobró más peso cuando una amiga le comentó que había visto a su marido en un programa de televisión como delincuente en busca y captura. La mujer ha explicado que llamó a la Policía de Reino Unido, que le informó de los antecedentes del británico por robos con arma, pero en ningún caso de sus delitos por agresión sexual o por el apodo del "estrangulador de Holloway".
Cecilia King ha señalado que en septiembre de 2003 su hermana y ella denunciaron los hechos ante la Policía, precisamente después de cometerse el asesinato de la joven de Coín Sonia Caravantes. La testigo confirmó ante el jurado popular que su marido utilizaba pañuelos de papel blanco y, sobre la existencia de armas, dijo que le había visto un puño americano y un cuchillo de grandes dimensiones.
Por su parte, la intérprete que intervino en la declaración del acusado afirmó que participó con la Policía en la reconstrucción de los hechos, "indicando los lugares donde había actuado, y de forma pausada y tranquila, sin presión". En esta declaración el procesado se declaró autor del asesinato de la joven, y del traslado del cuerpo hasta la urbanización "Altos del Rodeo" de Marbella, afirmó la testigo.
En la cuarta sesión declararon también la hermana de la ex mujer, el comisario que coordinó la detención, y efectivos de la Guardia Civil que participaron en la investigación e inspección ocular. En este sentido, se expuso que Robert Graham, amigo del acusado, confirmó sometido a hipnosis que conocía la implicación de Tony King en el asesinato de Rocío.
Según confesó Graham, el acusado le contó la noche del crimen que "había sido muy duro con una chica" y creía que la había dejado muerta, al mismo tiempo que le mostró varias prendas que podían ser de la víctima. No obstante, la hipnosis reveló que Graham habló en varias ocasiones de una tercera persona llamada "Dolly" que iba con él y con King en un coche, pero la investigación ha descartado que ambos conocieran a Dolores Vázquez, exculpada de la causa tras pasar diecisiete meses en prisión.
Los investigadores apuntan a King como único asesino de la joven, basándose en la colilla con su perfil genético en el lugar del crimen, que coincide con las muestras halladas en el sitio donde se encontró el cuerpo de Sonia Caravantes en 2003. Tony Alexander King, encarcelado desde el 21 de septiembre de 2003, se enfrenta a una petición fiscal de 26 años y nueve meses de prisión por los delitos de asesinato y agresión sexual en grado de tentativa, mientras que la acusación particular pide que se le imponga una pena de 20 años de cárcel.
