El ministerio fiscal y las acusaciones piden dichas penas por los delitos de asesinato y tenencia ilícita de armas, mientras que la defensa del guarda forestal solicita la absolución por falta de pruebas.
La vista concluye tras ocho días de sesiones y la declaración de más de un centenar de testigos y peritos, que han relatado los pormenores de la investigación de la Guardia Civil o la personalidad del acusado.
También lo han hecho numerosos amigos y detractores del alcalde asesinado, que para unos era un tirano y para otros un hombre recto que quería lo mejor para el pueblo, y de Santiago Mainar, quien ante la sala se declaró inocente el día que comenzó el juicio, el pasado 16 de noviembre.
En la sesión de ayer, los psicólogos y psiquiatras propuestos por la defensa declararon que la personalidad de Mainar es "compatible" con su decisión de inculparse por el asesinato del alcalde de Fago, ya que lo consideró en un principio como un "acto de justicia popular".
Miguel Grima fue asesinado la noche del 12 de enero de 2007 al recibir un disparo de postas realizado con una escopeta, que no ha aparecido, en la carretera que une las pequeñas localidades del Pirineo oscense de Majones y Fago donde, según las acusaciones, Santiago Mainar montó una emboscada para cometer el crimen.