L D (EFE) Según confirmó este martes una portavoz de Tom Sneddon, fiscal del distrito encargado del caso, los diecinueve miembros de este jurado de investigación escucharon ya al primer testigo. El resto de los detalles del procedimiento que busca determinar si hay pruebas sólidas para llevar a Jackson a juicio siguen siendo confidenciales.
Jackson, de 45 años, debe responder a siete cargos de abuso de menores y dos de embriagar a un menor con motivos lascivos. En libertad bajo fianza de 2,4 millones de euros, Jackson se declaró inocente de un caso que describe como "una gran mentira" para sacarle dinero. La próxima audiencia tendrá lugar el próximo viernes, pero ahora la atención está centrada en el jurado de investigación formado la semana pasada por la acusación.
El jurado, incluidos los seis sustitutos, tiene previstas cuatro sesiones durante la semana y su lista de testimonios incluye no sólo a los testigos de este caso sino a los implicados en las acusaciones hechas en 1993 contra Jackson, también por pederastia. Nunca existió una acusación formal en aquel caso, al llegar a un acuerdo millonario fuera de los tribunales Jackson y los familiares del menor supuestamente víctima de abusos. Aquel jurado de investigación nunca tuvo pruebas suficientes que justificaran un juicio.
Sneddon ha expresado en repetidas ocasiones que ahora tiene los testimonios y las pruebas necesarias, obtenidas durante los dieciocho registros a las diferentes propiedades de Jackson, incluido un almacén fuera de su rancho donde fueron revisados computadores y materiales gráficos. Sin embargo, todo está protegido por el mayor de los secretos, supuestamente para preservar la seriedad del caso. La reserva se extiende a la identidad de los miembros de este jurado de investigación, protegida de forma inusual.
"Una protección casi obsesiva que te hace pensar qué es lo que la fiscalía del condado de Santa Bárbara quiere ocultar", declaró el abogado Ted Boutrous, en representación de nueve medios de comunicación que están apelando por un mayor acceso a la causa. "Los niveles de confidencialidad se contradicen con las leyes californianas sobre la libertad de expresión", añadió. Sus palabras han surtido efecto y tras una jornada en que la prensa y el jurado parecían jugar al ratón y al gato, con una intensa búsqueda por todo Santa Bárbara, las restricciones se han suavizado.
De acuerdo con el juez Clifford R. Anderson III, será posible fotografiar a los miembros del jurado y a los testigos fuera de la sala y hasta hablar con ellos, siempre que los encuentren. Pero la nueva orden aumenta la restricción a los menores y prohíben el contacto con los que sean llamados a testificar. El jurado de investigación espera contar este miércoles con el testimonio de la supuesta víctima, que tenía doce años cuando sucedieron los hechos en el rancho "Neverland" del cantante entre febrero y marzo de 2003. En aquellas fechas el joven, que padecía cáncer, participó en un documental para la televisión británica en la que expresaba su amistad con Jackson.
También podría ser llamado a testificar en estos días el menor vinculado a las acusaciones de 1993 y, a diferencia de un jurado normal, el de investigación podrá hacerle preguntas tras su testimonio. Las similitudes entre ambos casos son cada vez mayores, ya que en ambos se trata de adolescentes que vienen de hogares con problemas, seguidores de Jackson y que pasaron mucho tiempo en "Neverland". Además, el abogado Larry Feldman, que consiguió el acuerdo millonario en 1993, representa a la nueva familia y en ambos casos los adolescentes acudieron al mismo psicólogo, Stan Katz, encargado de alertar a las autoridades de los supuestos abusos del cantante.
