L D (EFE) Una carretera que recorre paralela a la costa las urbanizaciones turísticas de la localidad de Mogán fue el lugar del accidente, ocurrido en las inmediaciones de la Playa de Amadores pasadas las dos de la tarde, cuando, según los testimonios de los viajeros, el vehículo volcó tras quedar fuera de control sin causa aparente.
El alcalde de Mogán, Francisco González, explicó poco después que el vehículo, con matrícula GC-1777-AB y más de quince años de antigüedad, se quedó sin frenos y la conductora, para evitar que se precipitara al vacío, dio un giro de volante que produjo el vuelco. Fuentes de los servicios de emergencia, que destacaron que el vehículo tenía todos los permisos y revisiones en regla, añadieron que aún se estudian las causas del siniestro y no se descartan otras posibilidades.
En cualquier caso, como resultado del vuelco, dos de las ocupantes del autobús, que transportaba en total a 54 turistas y una guía, fallecieron en el lugar mismo del suceso, mientras que otras siete personas resultaron heridas de gravedad, hasta el punto de que se teme por la vida de algunas de ellas, subrayaron las fuentes. El juez de guardia que acudió al lugar del suceso decretó el levantamiento de los cadáveres, que previsiblemente serán trasladados al Instituto Anatómico Forense, desde donde serán repatriados a Escocia, agregaron.
Hasta el lugar del suceso se han desplazado numerosos efectivos y medios del Servicio de Urgencias Canario, incluidos varios helicópteros a bordo de los cuales se han evacuado los heridos más graves a centros hospitalarios de la capital de la isla, Las Palmas de Gran Canaria, donde reciben asistencia especializada. El resto de los heridos, 32 personas, han sido ingresados en la Clínica Roca de San Agustín, también en el sur de Gran Canaria, mientras la conductora tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios a causa de un ataque de ansiedad.
El alcalde de Mogán, Francisco González, explicó poco después que el vehículo, con matrícula GC-1777-AB y más de quince años de antigüedad, se quedó sin frenos y la conductora, para evitar que se precipitara al vacío, dio un giro de volante que produjo el vuelco. Fuentes de los servicios de emergencia, que destacaron que el vehículo tenía todos los permisos y revisiones en regla, añadieron que aún se estudian las causas del siniestro y no se descartan otras posibilidades.
En cualquier caso, como resultado del vuelco, dos de las ocupantes del autobús, que transportaba en total a 54 turistas y una guía, fallecieron en el lugar mismo del suceso, mientras que otras siete personas resultaron heridas de gravedad, hasta el punto de que se teme por la vida de algunas de ellas, subrayaron las fuentes. El juez de guardia que acudió al lugar del suceso decretó el levantamiento de los cadáveres, que previsiblemente serán trasladados al Instituto Anatómico Forense, desde donde serán repatriados a Escocia, agregaron.
Hasta el lugar del suceso se han desplazado numerosos efectivos y medios del Servicio de Urgencias Canario, incluidos varios helicópteros a bordo de los cuales se han evacuado los heridos más graves a centros hospitalarios de la capital de la isla, Las Palmas de Gran Canaria, donde reciben asistencia especializada. El resto de los heridos, 32 personas, han sido ingresados en la Clínica Roca de San Agustín, también en el sur de Gran Canaria, mientras la conductora tuvo que ser atendida por los servicios sanitarios a causa de un ataque de ansiedad.
