(Libertad Digital)
El asesino confeso de Sonia Carabantes y Rocío Wanninkhof, Tony Alexander King, no era un desconocido para las autoridades inglesas. Según publica el diario
The Times
y que acaba de ser confirmado por la Interpol, se llamaría en realidad Tony Bromwich, alias "el estrangulador de Hallaway".
The Guardian
recuerda que fue condenado en 1986 a diez años de cárcel por intentar estrangular a siete mujeres con un cable. Entonces, el asesino de Málaga tenía 19 años y permaneció en prisión hasta 1991, con lo que no cumplió de forma íntegra la pena. Sin embargo, meses después volvió a entrar en la cárcel por robo a mano armada y no salió hasta 1995. Un año después decidió marcharse a España.
Lo cierto es que la Policía británica investiga si Bromwich pudiera estar detrás de doce asesinatos no resueltos en Inglaterra. Scotland Yard trabaja a través de la Interpol con la Policía española por las similitudes que hay en estos casos todavía sin resolver y las muertes de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes. A pesar de que aún falta una confirmación oficial por la reciente apertura de las investigaciones en Inglaterra, los medios han destacado ya el caso.
No podía volver a Inglaterra porque había sido un "chico malo"
Además de lo señalado anteriormente, el Daily Mirror añade que King está relacionado con una red de pedofilia. Según este periódico, la Policía británica habría encontrado nombres de pedófilos británicos en su ordenador. Además, el "Mirror" dice que este individuo era amigo de un sospechoso de pederastia que fue extraditado desde España a Reino Unido para que fuera juzgado. Por otro lado, este periódico se puso en contacto con la familia O´Connells, que tuvieron a King trabajando como jardinero cerca de Málaga hasta el mes de julio.
Algunas de sus actitudes, sus fanfarronadas acerca de sus relaciones con una menor de 12 años, de la que decía que era una prostituta, levantaron las sospechas de esta familia que terminó despidiéndolo por un grave incidente con una mujer durante una barbacoa. Asimismo, según el "Mirror", King tenía problemas con el alcohol y las drogas y siempre decía que "él no podría volver a Inglaterra porque había sido un chico malo y había falsificado su carné de conducir y su pasaporte". "Él nunca hablaba de Inglaterra", indicó John, el padre esta familia, "sólo decía que no podía volver". Según los O´Connell, "él solía llevar algún arma encima", bien fuera un machete, una catana o navajas. Tony Bromwich volvió a pedir trabajo a la familia O´Connell, que no le pudo ofrecer ningún puesto. Entonces, el asesino de Málaga les dijo que no "pasaba nada", que tenía un trabajo de asesino a sueldo en Valencia y que iba a cobrar 30.000 euros por matar a un hombre. El asesino de Málaga tenía una pistola debajo del asiento del coche.
Antes de estas escalofriantes revelaciones otras informaciones habían apuntado que Tony Alexander habría estado ocho años en la cárcel por haber matado al violador de su hermana. Sin embargo, la veracidad de este hecho no parece muy fiable a tenor de los datos confirmados por la Interpol.
Lo cierto es que la Policía británica investiga si Bromwich pudiera estar detrás de doce asesinatos no resueltos en Inglaterra. Scotland Yard trabaja a través de la Interpol con la Policía española por las similitudes que hay en estos casos todavía sin resolver y las muertes de Rocío Wanninkhof y Sonia Carabantes. A pesar de que aún falta una confirmación oficial por la reciente apertura de las investigaciones en Inglaterra, los medios han destacado ya el caso.
No podía volver a Inglaterra porque había sido un "chico malo"
Además de lo señalado anteriormente, el Daily Mirror añade que King está relacionado con una red de pedofilia. Según este periódico, la Policía británica habría encontrado nombres de pedófilos británicos en su ordenador. Además, el "Mirror" dice que este individuo era amigo de un sospechoso de pederastia que fue extraditado desde España a Reino Unido para que fuera juzgado. Por otro lado, este periódico se puso en contacto con la familia O´Connells, que tuvieron a King trabajando como jardinero cerca de Málaga hasta el mes de julio.
Algunas de sus actitudes, sus fanfarronadas acerca de sus relaciones con una menor de 12 años, de la que decía que era una prostituta, levantaron las sospechas de esta familia que terminó despidiéndolo por un grave incidente con una mujer durante una barbacoa. Asimismo, según el "Mirror", King tenía problemas con el alcohol y las drogas y siempre decía que "él no podría volver a Inglaterra porque había sido un chico malo y había falsificado su carné de conducir y su pasaporte". "Él nunca hablaba de Inglaterra", indicó John, el padre esta familia, "sólo decía que no podía volver". Según los O´Connell, "él solía llevar algún arma encima", bien fuera un machete, una catana o navajas. Tony Bromwich volvió a pedir trabajo a la familia O´Connell, que no le pudo ofrecer ningún puesto. Entonces, el asesino de Málaga les dijo que no "pasaba nada", que tenía un trabajo de asesino a sueldo en Valencia y que iba a cobrar 30.000 euros por matar a un hombre. El asesino de Málaga tenía una pistola debajo del asiento del coche.
Antes de estas escalofriantes revelaciones otras informaciones habían apuntado que Tony Alexander habría estado ocho años en la cárcel por haber matado al violador de su hermana. Sin embargo, la veracidad de este hecho no parece muy fiable a tenor de los datos confirmados por la Interpol.
