L D (Agencias) "Bajo las actuales circunstancias, tenemos que comenzar a aceptar que si el Beagle 2 está en la superficie marciana, no está funcionando", admitió Colin Pillinger, el científico jefe de la misión.
Tras una serie de intentos para establecer contacto con el vehículo lanzado a Marte, programado para descender en paracaídas en la superficie del planeta rojo el día de Navidad, los científicos planean realizar un último intento para tratar de activarlo. En los próximos días la nave nodriza estadounidense Mars Odyssey, que este mes ha lanzado con éxito dos vehículos a la superficie marciana que han logrado transmitir asombrosas fotografías, enviará una nueva señal pidiendo al Beagle 2 que se apague y que se encienda de nuevo.
Pero Pillinger dijo que la operación era de alto riesgo y que no había una oportunidad seria de éxito. "Es una acción bastante drástica. Por eso la hemos dejado hasta el último minuto", dijo. "Es un último recurso y no tenemos muchas esperanzas de que funcione".
El fracaso contrasta con la exitosa llegada de dos vehículos estadounidenses a la superficie marciana, Spirit y Opportunity, y con la confirmación misma de la nave matriz del Beagle 2, Mars Express, de que hay agua en Marte. Pillinger felicitó a la NASA y a la Agencia Espacial Europea pero insistió en que los planes científicos del Beagle 2 eran superiores a los de los vehículos estadounidenses e instó a Europa a considerar seriamente el lanzamiento de una nueva misión a Marte.
