L D (EFE) Estée Lauder llegó a convertirse en una gran figura de la alta sociedad, dado que era amiga de la duquesa de Windsor y la princesa Grace de Mónaco, y acudía a las fiestas del ex presidente de EEUU Ronald Reagan.
Los orígenes de la empresa se remontan a los años 20 del pasado siglo, con las cremas de belleza que elaboraba en la cocina de su casa John Schotz, un emprendedor experto en química que era tío de Estée Lauder. Ella comenzó a ayudarle a vender los productos y poco a poco se hizo con la iniciativa de la comercialización. La empresa fue creada oficialmente en 1946, y Estée fue la presidente, responsable de productos y ventas.
Los críticos afirman que Schotz murió en circunstancias muy modestas en los años 60, sin que Estée Lauder le hubiera compensado adecuadamente por haber iniciado la empresa, que ya facturaba anualmente 14 millones de dólares de la época. En los años 50, una serie de productos de éxito, como el aceite de baño "Rocío de Juventud", revolucionaron el mundo de la cosmética y ayudaron a la empresa a crecer de forma meteórica. A pesar de todo su éxito y su fama, Estée Lauder siempre rehuyó a hablar mucho de sus orígenes.
En primer lugar, su nombre verdadero era Josephine Esther Mentzer, y es posible que se quitara un par de años de edad. Tampoco está claro que siquiera lograr graduarse de educación secundaria. Se casó, divorció y volvió a casar con otro descendiente de emigrantes centroeuropeos, Joseph Lauter, y ambos cambiaron su nombre a Lauder, que es más fácil de "vender".
En su autobiografía publicada en 1985, Estée Lauder afirmaba ser descendiente de aristócratas europeos, cuando en realidad su familia era de trabajadores judíos, lo que generó críticas de parte de quienes en la comunidad judía le acusaban de tratar de esconder y negar su identidad.
