L D (EFE)
Ya desde que llegó el féretro en un vehículo a la funeraria muchas personas esperaban pacientemente el regreso de los restos de Celia Cruz. Múltiples gritos de “Celia” se escucharon a las puertas del centro cuando llegó su cadáver y en el momento en que apareció su viudo, Pedro Knight. Después de esto, un silencio absoluto se impuso cuando los empleados de la funeraria sacaron el cuerpo de la cantante, cubierto con una bandera del país que la vio nacer: Cuba. A partir de las tres de la tarde de este lunes la gente podrá acercarse y despedir a la reina de la salsa antes del funeral que se celebrará al mediodía del martes en la Catedral de San Patricio. Después de esto, sus restos serán trasladados al cementerio Woodlawn en El Bronx, en una ceremonia íntima.
La cantante dispuso hace ya algunos años que su cuerpo descansara en este camposanto, al que consideraba hermoso, según Blanca Lasalle, portavoz de la familia. Explicó que la "reina de la salsa" "quiso ser enterrada en el condado de la salsa, el de mayor población latina y además, en ese cementerio, está sepultado el gran músico cubano Machito". Muchas flores y mensajes han sido dejados por sus admiradores, que la recuerdan con alegría.
Desde que se supo de su muerte, numerosas personas han pasado por la funeraria para colocar flores, dejar mensajes y recordarla de la forma que ella siempre quiso, con música, con mucha alegría. La artista quiso lucir también impecable aún en su muerte, comentó la estilista Ruth Sánchez, quien se encargaba del arreglo personal de la cantante. Para el velatorio en Miami se prepararon dos pelucas y otras dos para los dos días que se expondrá su cadáver en Nueva York, ciudad donde residió durante muchos años y donde descasarán sus restos. "Lucirá como ella se merece, la reina que siempre ha sido, la mujer impecable que siempre fue", señaló Sánchez, quien viajó a Miami para encargarse de peinar y maquillar a la intérprete, que en sus más de cinco décadas en los escenarios cantó con estrellas como Luciano Pavarotti y Vicente Fernández, y en géneros como rancheras, rap, rock y merengue.
La cantante dispuso hace ya algunos años que su cuerpo descansara en este camposanto, al que consideraba hermoso, según Blanca Lasalle, portavoz de la familia. Explicó que la "reina de la salsa" "quiso ser enterrada en el condado de la salsa, el de mayor población latina y además, en ese cementerio, está sepultado el gran músico cubano Machito". Muchas flores y mensajes han sido dejados por sus admiradores, que la recuerdan con alegría.
Desde que se supo de su muerte, numerosas personas han pasado por la funeraria para colocar flores, dejar mensajes y recordarla de la forma que ella siempre quiso, con música, con mucha alegría. La artista quiso lucir también impecable aún en su muerte, comentó la estilista Ruth Sánchez, quien se encargaba del arreglo personal de la cantante. Para el velatorio en Miami se prepararon dos pelucas y otras dos para los dos días que se expondrá su cadáver en Nueva York, ciudad donde residió durante muchos años y donde descasarán sus restos. "Lucirá como ella se merece, la reina que siempre ha sido, la mujer impecable que siempre fue", señaló Sánchez, quien viajó a Miami para encargarse de peinar y maquillar a la intérprete, que en sus más de cinco décadas en los escenarios cantó con estrellas como Luciano Pavarotti y Vicente Fernández, y en géneros como rancheras, rap, rock y merengue.
