
L D (Europa Press) En opinión de la ex ministra de Sanidad, el "calvario" comenzó el pasado 31 de julio cuando el ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, junto con la secretaria de Estado de Inmigración, Consuelo Rumí, anunciaron una regularización de inmigrantes "a los cuatro vientos, precipitadamente y sin saber cuándo y cómo se iba a realizar". Un segundo fallo fue suprimir el órgano de coordinación creado por el Gobierno del PP (Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración) para "anunciar recientemente que van a crear un órgano de coordinación entre la Secretaría de Estado de Inmigración y la de Seguridad".
La tercera equivocación de Caldera consistió en descuidar el necesario control de fronteras e incumplir el compromiso de culminar el Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE) tanto en Canarias como en Almería. "Cada día entran de forma irregular 1.500 personas en España", aseguró Pastor, que reiteró en varias ocasiones que cuenta con datos objetivos.
Su cuarto fracaso fue, a su juicio, omitir consultar la realización del proceso a sus socios europeos lo que "ha generado llamadas de atención desde Alemania, Francia y Holanda". Junto con ello, Pastor denunció que el Ejecutivo socialista no ha consultado su política de inmigración con los ayuntamientos, que son "los que financian las políticas".
No pudo dejar de mencionar la polémica sobre el traslado de subsaharianos desde Canarias a la Península por la "descoordinación y desatención" manifiesta en estas medidas. Igualmente, subrayan que las políticas sociales de integración anunciadas no cuentan con ninguna partida presupuestaria. Pero también consideran que el Gobierno ha puesto a la Administración en una "situación límite" al anunciar el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que "va a regularizar a 800.000 extranjeros. "Y dicen que van a hacerlo en tres meses --recalcó--. No nos creemos que la Administración vaya a tramitar 12.000 expedientes al día. ¿Con qué medios?".
Continúa Pastor su enumeración con "los anuncios de planes sin nombre, contenido y financiación" y la creación de "falsas expectativas" a los extranjeros sobre sus posibilidades en España. A este decálogo le acompañan dos preguntas fundamentales: "¿Con qué medios va a afrontar la Administración este proceso? ¿Qué va a pasar con los inmigrantes que han llegado desde el 7 de agosto, con los que están llegando hoy y con los que no cuenten con una oferta de trabajo?".
Porque, según el PP, el 'efecto llamada que ha generado el proceso no tiene más que confirmarse a través de los empadronamientos y las tarjetas sanitarias: "Desde junio a la actualidad se han empadronado 30.000 inmigrantes sólo en la Comunidad de Madrid y en el segundo semestre de 2004 las tarjetas sanitarias de atención gratuita han aumentado tanto como en los dos años anteriores", aseguró Pastor.
La portavoz parlamentaria del PP en materia de Inmigración, María Ángeles Muñoz, anunció que su grupo presentará cuatro iniciativas parlamentarias. Primero, una interpelación urgente al ministro de Trabajo y Asuntos Sociales para que explique "si quiere seguir siendo el ministro de Inmigración".
