
L D (Agencias) En una carta enviada a los medios de comunicación, la presidenta de esta asociación, Carmen Flores, asegura que con esta propuesta se pretende detectar precozmente "adicciones del personal médico-sanitario que incidan gravemente en el desarrollo del trabajo que éstos realizan, máxime en una profesión donde la salud y la vida de los ciudadanos están en juego".
Según Flores, "un ejemplo claro de ello es el caso Maeso, que se juzga desde el pasado lunes en Valencia, triste y vergonzoso caso donde todos lo sabían y nadie se atrevía decir nada, con un coste por este silencio demasiado alto". Recuerda además que su propuesta ya fue presentada "hace años" ante el Ministerio de Sanidad, pues "el problema de adicción del personal médico no es nuevo, sobre todo en anestesistas, pero nadie se atreve a afrontarlo con seriedad y cuando se conoce ya es tarde",informa Efe.
Esta petición, señala Flores, "sólo tiene un motivo: evitar casos como el de Maeso, que un médico tenga la bata en siete sitios y no dé abasto con su trabajo por el egoísmo de ganar dinero, necesitando ayuda farmacológica para poder rendir, con un claro perjuicio para la salud y la vida de las personas que trata". Por último, la presidenta de "El Defensor del Paciente" manifiesta su deseo de que la Administración controle "la posible adicción y el cumplimiento de horarios con la presencia del médico en el propio centro de trabajo".
Según Flores, "un ejemplo claro de ello es el caso Maeso, que se juzga desde el pasado lunes en Valencia, triste y vergonzoso caso donde todos lo sabían y nadie se atrevía decir nada, con un coste por este silencio demasiado alto". Recuerda además que su propuesta ya fue presentada "hace años" ante el Ministerio de Sanidad, pues "el problema de adicción del personal médico no es nuevo, sobre todo en anestesistas, pero nadie se atreve a afrontarlo con seriedad y cuando se conoce ya es tarde",informa Efe.
Esta petición, señala Flores, "sólo tiene un motivo: evitar casos como el de Maeso, que un médico tenga la bata en siete sitios y no dé abasto con su trabajo por el egoísmo de ganar dinero, necesitando ayuda farmacológica para poder rendir, con un claro perjuicio para la salud y la vida de las personas que trata". Por último, la presidenta de "El Defensor del Paciente" manifiesta su deseo de que la Administración controle "la posible adicción y el cumplimiento de horarios con la presencia del médico en el propio centro de trabajo".
