
L D (EFE) Además de Steinbach, representante del colectivo de alemanes expulsados del territorio polaco tras la Segunda Guerra Mundial, la canciller federal, Angela Merkel, es otra alemana que se cuela en esta lista negra, ya que un once por ciento de los encuestados manifiestan su inquietud frente a su política.
El caso de Steinbach es especialmente significativo, ya que en los últimos tiempos esta mujer se ha erigido como abanderada de los derechos de los germanos deportados, que reclaman la devolución de sus antiguas tierras hoy situadas en Polonia, lo que ha provocado escozor en las ya complejas relaciones entre los dos países centroeuropeos.
Otros líderes como el presidente francés, Nicolás Sarkozy, o el bielorruso, Aleksander Lukashenko, considerado por Estados Unidos como el último dictador de Europa, también están presentes en las pesadillas geopolíticas de los polacos, aunque siempre por detrás de Putin, el auténtico "coco", según el sondeo de este diario.
Por países, Rusia está a la cabeza de los países que más temen los habitantes de Polonia, con Irán, Bielorrusia y Alemania en los siguientes puestos. "Los polacos temen aquello que normalmente perciben en un contexto negativo", explica el psicólogo Janusz Czapinski, quien aclara que la inquietud que sus conciudadanos tienen frente a Irán se debe más a la influencia de los medios que a un conocimiento real de las amenazas que realmente puede suponer este país.
De nuevo Rusia aparece como la "bestia negra" cuando se trata de las naciones que peor trato ofrecen a la minoría étnica polaca, una clasificación donde Bielorrusia también ocupa un lugar destacado, ya que el régimen de Lukashenko se ha caracterizado por dificultar en el pasado la existencia de este colectivo.
