L D (EFE) El prefecto de Gironda, Alain Gehin, que se personó en el lugar del siniestro, expresó el temor de que el balance de víctimas mortales aumente, dado el estado de extrema gravedad de algunos de los heridos. Siete de los muertos -entre ellos tres mujeres y un niño- viajaban en el autocar, de la empresa gallega 'Galisur', que procedía de Braga (norte de Portugal) y se dirigía a París. El octavo es el chófer de la furgoneta, en la que viajaban cinco personas.
El número de heridos asciende a más de 60 y todos ellos han sido trasladados a los centros médicos de Arcachon y Burdeos, de los cuales 38 están siendo atendidos en el servicio de urgencias de los hospitales.
Los dos conductores del autocar son portugueses. El que estaba al volante en el momento del accidente está bajo custodia para ser interrogado, y su compañero, que descansaba, se encuentra en cuidados intensivos en un hospital de Burdeos. Se sospecha que la causa del siniestro fue la sobrecarga de la furgoneta, que iba delante del autocar.
Supervivientes del accidente explicaron que la carga de la furgoneta se soltó y cayó sobre la calzada delante del autobús, que hubo de girar bruscamente y luego volcó. Varios automóviles que seguían se empotraron en los vehículos.
Tres españoles heridos
Según fuentes del Ministerio de Exteriores, tres españoles han resultado heridos en el accidente, dos pasajeros y el conductor del vehículo. Permanecen ingresados en el hospital Pélerin, en la ciudad francesa de Burdeos, aunque sus vidas no corren peligro. Uno de los ellos permanece en la unidad de reanimación y los otros dos se recuperan de las heridas y contusiones sufridas, ninguna de ellas de gravedad.
