
L D (EFE) Al acto de reapertura de la calle madrileña de Raimundo Fernández Villaverde cerrada al tráfico seis meses –por la que pasarán 70.000 vehículos al día– y de entrega de lo que queda del edificio a sus propietarios, asistieron, además del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, concejales y otras autoridades, comerciantes, el presidente de El Corte Inglés, Isidoro Alvarez, los propietarios del inmueble, así como numerosos informadores y técnicos, unas 200 personas en total.
Todavía quedan "huellas" del mayor incendio registrado en la capital, que afectó a 20.000 metros cuadrados de superficie y que aún mantiene cerrada parte de los túneles de Azca, que no se abrirán hasta dentro de 15 o 20 días, cuando Ortiz Construcciones –la empresa que ha desmontado pieza a pieza el Windsor–retire material y operarios.
La demolición, que ya ha sido estudiada in situ por técnicos británicos, franceses, holandeses y japoneses, según la empresa que la realizó, la han efectuado 180 operarios, 60 por turno a tres turnos diarios, y ha generado 71.920 toneladas de escombros que servirán para construir un carril bici que rodeará Madrid. Los comerciantes de la zona, que ya han recibido a través de Avalmadrid 450.000 euros, anunciaron que se están peritando las pérdidas que han tenido en estos meses, y que próximamente anunciarán cómo prevén recuperarlas.
Ruiz-Gallardón entregó el edificio a Asón Inmobiliaria, que decidirá en septiembre qué hacer con él, y otorgó sendas placas de reconocimiento a los bomberos de Madrid, a los trabajadores de Ortiz y a los de Urbanismo. El regidor subrayó que "no olvidaremos la intensidad de aquellas horas y el miedo que tuvimos de que se propagara el incendio a Azca y de que colapsara el edificio", lo que no ocurrió gracias a la labor de los bomberos, pero también "a la suerte", reconoció Villanueva, que anunció nuevas actividades para revitalizar la zona.
Se ha convocado un concurso de ideas para relanzar urbanística y económicamente los 180.000 metros cuadrados del ámbito de Azca, y posteriormente se convocará otro para la ejecución de las obras y la gestión urbanística, si bien por ahora la gran mejora es la apertura del eje viario Cuatro Caminos-Raimundo Fernández Villaverde. "Queda inaugurado este atasco", bromeó el presidente del Colegio de Arquitectos de Madrid, Ricardo Aroca, quien avanzó que el edificio que se construya sobre los cimientos del Windsor tendrá la misma altura y similar estructura, pues "hacerlo más alto supondría perder superficie útil en ascensores y escaleras".
