L D (EFE) El ex enfermero, veterano de la Marina de y de 43 años de edad, compareció este lunes ante el juez Paul Armstrong y manifestó que no quería ser asistido por un abogado y que su intención es declararse culpable de los cargos que se le imputan.
Según fuentes de la fiscalía, Cullen ha sido acusado de la muerte de Florian Gall, un vicario en el condado de Hunterdon, y de haber intentado matar a una mujer, ambos pacientes del Somerset Medical Center, en Somerville. El religioso ingresó en el hospital con un infarto el 28 de junio pasado, pero su muerte no se debió al fallo cardiaco, sino a que recibió una dosis excesiva de un medicamento utilizado en pacientes con problemas del corazón. La víctima del segundo crimen imputado fue una mujer de 40 años enferma de cáncer y del corazón que resultó ser víctima el 16 de junio de una sobredosis del mismo medicamento y que murió en septiembre, después de haber sido dada de alta del hospital.
Cullen trabajó algo más de un año en el centro médico de Somerville, pero fue despedido el 31 de octubre, después de una investigación interna abierta por los resultados anormales que dieron pruebas de laboratorio efectuadas a varios enfermos. El sospechoso habría confesado a las autoridades que no sólo administró un elevada dosis de medicamentos a los dos fallecidos, sino también a una treintena más en los últimos 16 años. Según sus declaraciones, actuó así para aliviar el dolor y sufrimiento de los enfermos.
