LD (EFE) El hachís, intervenido a comienzos de febrero en una operación internacional, se encuentra desde entonces en el interior de dos furgones de la Unidad de Caballería de la Policía que permanecen aparcados en un patio de la Comisaría situada entre las avenidas Blas Infante y Rubén Darío de Sevilla.
Los furgones se encuentran tras la barrera de seguridad de la Comisaría pero son visibles desde el exterior y carecen de las necesarias medidas de seguridad.
Ante esta situación, y tras las denuncias de los sindicatos policiales, el juez encargado ha autorizado su destrucción. Fuentes policiales ha explicado que ahora se está a la espera de su traslado para proceder a su destrucción y que, mientras tanto, "se ha reforzado su vigilancia con varios funcionarios".
