L D (EFE)
El comandante de la policía señaló que descubrieron que se habría entregado una primera cuota de de 37.000 dólares "para la compra de armas y silenciadores". "Según la información, los sicarios, a partir de la fecha de la reunión, habrían tenido que ingresar a Ecuador para hacer seguimientos y estudios de la situación previa a la ejecución del magnicidio", dijo Baca sin dar mayor precisión en las fechas ni en las fuentes de sus denuncias.
Añadió que "veinte días después debía producirse una nueva reunión para presentar un informe sobre el avance de las actividades cumplidas, fecha en la que debían recibir otra cantidad de dinero". "El tiempo previsto para consumar el hecho criminal era de sesenta días", puntualizó. Aseguró que la policía de Ecuador, en contacto con sus colegas de Colombia y con la Interpol, "sigue trabajando para poder controlar, prevenir y evitar que se produzca este hecho criminal". Por su parte, el secretario de prensa de la Presidencia, Antonio Tramontana, reveló a la televisión "Ecuavisa" que la Policía colombiana advirtió sobre el posible atentado en febrero pasado, por lo que se reforzó la seguridad del gobernante a partir de ese informe, que fue reservado.
Añadió que "veinte días después debía producirse una nueva reunión para presentar un informe sobre el avance de las actividades cumplidas, fecha en la que debían recibir otra cantidad de dinero". "El tiempo previsto para consumar el hecho criminal era de sesenta días", puntualizó. Aseguró que la policía de Ecuador, en contacto con sus colegas de Colombia y con la Interpol, "sigue trabajando para poder controlar, prevenir y evitar que se produzca este hecho criminal". Por su parte, el secretario de prensa de la Presidencia, Antonio Tramontana, reveló a la televisión "Ecuavisa" que la Policía colombiana advirtió sobre el posible atentado en febrero pasado, por lo que se reforzó la seguridad del gobernante a partir de ese informe, que fue reservado.
