L D (EFE)
La Audiencia de Lérida calificó el crimen de "execrable" por la brutalidad y el ensañamiento del asesino con la víctima, a la que golpeó con una barra de hierro en la cabeza y posteriormente se la introdujo en el ano y la vagina. El cadáver de la joven Marina Ruiz fue descubierto el 15 de febrero de 1999 en las afueras de Cervera (Lérida) junto a la vía del tren.
Se da la circunstancia de que el autor del crimen participó, desde el primer día, en manifestaciones ciudadanas reclamando que se hiciera justicia y se detuviera al culpable e incluso asistió a diversos programas de televisión en el mismo sentido. Seis meses después de que apareciera el cadáver de la joven, los Mossos d´Esquadra detuvieron a Serafín Cervilla como presunto autor de la muerte de su novia. Su dentadura coincidía con la marca de un mordisco que tenia el cadáver de la chica a la altura del pecho. La prueba dental efectuada a Serafín Cervilla fue el motivo de que la defensa recurriera ante el Tribunal Supremo y posteriormente al Tribunal Constitucional al considerar que se había efectuado de forma ilegal.
Tanto el Tribunal Supremo como ahora el Tribunal Constitucional han confirmado la sentencia de la Audiencia de Lérida que condenó a Cervilla a 30 años, pena que deberá cumplir íntegramente sin poder beneficiarse de reducciones por trabajos de buena conducta en el interior del centro penitenciario.
Se da la circunstancia de que el autor del crimen participó, desde el primer día, en manifestaciones ciudadanas reclamando que se hiciera justicia y se detuviera al culpable e incluso asistió a diversos programas de televisión en el mismo sentido. Seis meses después de que apareciera el cadáver de la joven, los Mossos d´Esquadra detuvieron a Serafín Cervilla como presunto autor de la muerte de su novia. Su dentadura coincidía con la marca de un mordisco que tenia el cadáver de la chica a la altura del pecho. La prueba dental efectuada a Serafín Cervilla fue el motivo de que la defensa recurriera ante el Tribunal Supremo y posteriormente al Tribunal Constitucional al considerar que se había efectuado de forma ilegal.
Tanto el Tribunal Supremo como ahora el Tribunal Constitucional han confirmado la sentencia de la Audiencia de Lérida que condenó a Cervilla a 30 años, pena que deberá cumplir íntegramente sin poder beneficiarse de reducciones por trabajos de buena conducta en el interior del centro penitenciario.
