
Un meteorito cayó el pasado domingo sobre una vivienda de la localidad alemana de Coblenza, sin causar heridos, según confirmó la Agencia Espacial Europea (ESA). El objeto surcó el cielo de suroeste a noreste y se observó en Francia, Bélgica, Luxemburgo, Países Bajos y Alemania, generando gran expectación entre los vecinos y numerosos avisos a los servicios de emergencia.
Impacto directo en una vivienda
El fragmento del meteorito impactó en el tejado de la casa, provocando un agujero y atravesando posteriormente el dormitorio. Benjamin Marx, jefe de operaciones del cuerpo de bomberos de Coblenza, explicó que aunque había personas en la vivienda, ninguna se encontraba dentro de la habitación afectada. Los bomberos intervinieron rápidamente para asegurar la zona y comprobaron que no había presencia de radiación ni sustancias peligrosas.
El resplandor del meteorito pudo observarse durante varios segundos y provocó un estruendo que alarmó a los ciudadanos. Algunos testigos describieron la escena como un "relámpago de fuego en el cielo" o un "objeto volador brillante". Los fragmentos recuperados, de apenas unos centímetros, podrían ser condritas, los meteoritos rocosos más comunes, que contienen cóndrulos formados hace 4.500 millones de años.
Estudio y análisis científico
El equipo de Defensa Planetaria de la ESA analiza los datos para determinar el tamaño exacto del objeto y su origen. Aunque se cree que tenía apenas unos metros de diámetro, el fenómeno recuerda que más de 50.000 toneladas de materia extraterrestre llegan a la Tierra cada año, y que solo los objetos mayores de 30 metros pueden generar daños significativos.
El geólogo planetario Ulrich Köhler, del Centro Aeroespacial Alemán, explicó que estas bolas de fuego se producen cuando los meteoroides grandes no se queman completamente al entrar en la atmósfera. Asimismo, subrayó que es importante no tocar un meteorito recién caído, ya que los residuos de nuestra piel pueden alterar su composición y afectar el análisis científico.
Este suceso es un ejemplo del raro pero posible impacto directo de objetos espaciales sobre viviendas, similar al caso histórico de 1954 en Oak Grove, EE.UU., donde un meteorito alcanzó a una persona sin causarle la muerte.


