( LD ) La Organización Farmacéutica Colegial viene trabajando desde hace tiempo como facilitador de la implantación de la receta electrónica, desarrollando herramientas tecnológicas avanzadas que aseguren un máximo de interoperabilidad, con el fin de ofrecer a la sociedad española un servicio sanitario de primera calidad, igualmente accesible para todos los ciudadanos.
Según se puso de manifiesto en el reciente Congreso Nacional Farmacéutico, los nodos colegiales son herramientas de comunicación para facilitar la labor de coordinación de la Corporación Farmacéutica, compatibilizar redes y proyectos, y garantizar la homogeneidad de los servicios tecnológicos requeridos por los farmacéuticos. Unos servicios en los que también se incluye una base de datos de medicamentos común sometida a los más rigurosos controles, la comunicación entre las farmacias y las instituciones colegiales, y otros importantes servicios adicionales.
Para la Administración Sanitaria, la Receta Electrónica aporta importantes beneficios que van desde un menor número de visitas a los centros de atención primaria hasta una reducción de las tareas administrativas, pasando por una mejora del seguimiento de la dispensación y de la calidad asistencial.
Y para el farmacéutico, supone un incremento de su papel dentro de la cadena sanitaria, facilitando el seguimiento de tratamientos, y su actuación sobre los mismos, así como beneficios en torno a la asistencia al paciente y a la gestión administrativa y financiera de todo el proceso.
