Según ha informado el concejal de Obras del Ayuntamiento, Javier Tarín, la maquinaria pesada ha sido incorporada a las tareas de derribo de las casas, iniciando así un proceso que busca recuperar la seguridad y habitabilidad de la zona.
El gasto inicial de la demolición será asumido por el propio Ayuntamiento, que ha decidido actuar rápidamente ante la magnitud de los daños causados por el fenómeno meteorológico. Este plan de demolición forma parte de las medidas adoptadas por el consistorio para paliar las consecuencias de la catástrofe, y se espera que la recuperación de las viviendas afectadas se convierta en una de las prioridades del municipio.

