Desde hace meses, la grave crisis económica que padece Detroit s se ha traducido en un
incremento sustancial de los embargos inmobiliarios ante la incapacidad de la población para poder afrontar sus hipotecas. Este tipo de
inmuebles prácticamente se regalan, tal y como avanzó
Libertad Digital. De hecho,
el precio medio de los inmuebles ha bajado hasta los 18.513 dólares.
Baja la delincuencia porque no hay nada que robar
Otro de los efectos es la
caída de la delincuencia en la ciudad. Sin embargo, la razón de este descenso no se debe a falta de criminales, sino a que
no hay bienes de valor que robar. Es más,
algunos presos prefieren ampliar su condena para evitar la salida de la cárcel, informa la cadena
msnbc. Y es que, al menos, cuentan con atención médica y tres comidas calientes al día. "Prefieren quedarse en prisión hasta que los tiempos mejoren", según
Joseph Williams, que colabora en actividades de asistencia social.
Detroit se encamina a sustituir a Nueva Orleáns como la ciudad de EEUU con mayores dificultades económicas del país, pese a no haber sufrido ningún desastre natural, como el azote de un huracán. Decenas de miles de casas y almacenes están siendo abandonados por sus propietarios.
"Somos la ciudad del automóvil", afirma Scott Alan Davis, que supervisa los proyectos de desarrollo comunitario en uno de los barrios más afectados, y la crisis del sector se traduce de forma dramática en la calidad de vida de sus ciudadanos. La demanda para solicitar cupones de alimentos gratuitos se ha disparado en los últimos meses y la situación no parece que vaya a mejorar a la vista de la crisis automovilística.
Y es que, si los Tres Grandes de Detroit (Ford, General Motors y Chrysler) finalmente quiebran, el paro podría incluso duplicarse. Un desempleo del 40%, lo que convertiría a Detroit en una ciudad fantasma.