
LD (EFE) Es probable que el nombramiento de Chulanont, unido por amistad al jefe de la junta militar, general Sondhi Booyaratglin, y al principal consejero real, Prem Tinsulanonda, sea bien acogido por el estamento castrense, que en estos momentos está dividido a raíz del intervencionismo de Shinawatra, así como por un amplio sector de la población. Chulanont está considerado uno de los más brillantes soldados de la moderna historia militar de Tailandia y tras la asonada se especuló con la idea de que el monarca intervendría para imponerle como primer ministro, lo que finalmente no hizo. Ha sido la cúpula militar ahora en el poder la que ha tomado esa decisión.
El general Chulanont, de 63 años, está considerado un militar "reformista" que se labró buena fama por combatir la corrupción en el estamento castrense mientras fue jefe del Ejército, cargo desde el que desarrolló durante casi cinco años la llamada "purga de la mafia militar" para apartar del servicio a los militares corruptos. Después de oponerse al deseo de Shinawatra de situar en puestos claves a militares de su entorno político, el general Chulanont fue cesado como jefe del Ejército y nombrado en agosto de 2003 jefe de las Fuerzas Armadas, cargo meramente ceremonial y que desempeñó hasta su jubilación, unos pocos meses después.
La tarea encomendada a Surayud Chulanont es la de dirigir la política del país hasta dentro de un año, en octubre de 2007, para cuando están previstas unas nuevas elecciones democráticas. La primera labor es la de redactar una nueva Constitución que introduzca más reformas democráticas y que logre extirpar, o al menos aminorar, la endémica corrupción que asola al país desde hace décadas. De hecho la actual Constitución fue redactada hace tan solo nueve años, en 1997, y el Primer Ministro Thaksin Shinawatra fue destituido precisamente por la acumulación de graves acusaciones de escandalosa corrupción.
Shinawatra, ex oficial de la policía que se hizo sus primeros millones de dólares con la venta de ordenadores a las fuerzas de seguridad y se convirtió luego en multimillonario gracias al negocio de las telecomunicaciones, se encuentra en Londres y ha manifestado su intención de no regresar de momento a Tailandia. Según un estudio preliminar realizado por el Instituto Nacional para el Desarrollo de la Administración, la sistemática corrupción durante la era Shinawatra costó al Estado tailandés unos 40.000 millones de bats (1.064 millones de dólares o 838,65 millones de euros).
Los líderes golpistas justificaron que su acción militar fue la respuesta a la masiva corrupción, el abuso de poder ejercido por Shinawatra y a la incapacidad de su Gobierno para resolver el conflicto que se libra en la región musulmana del sur de Tailandia, donde la violencia ha causado más de 1.700 muertos en los últimos 21 meses.
El nuevo texto constitucional, que saldrá de una comisión que tiene 180 días de plazo, se someterá a consulta pública, y en caso de ser aprobado guiará la reforma del país con unas nuevas elecciones en octubre de 2007. En la actualidad rigen otras leyes muy distintas. Tras la asonada que sorprendió a Shinawatra en Nueva York, la Junta Militar declaró la ley marcial, anuló la Constitución, prohibió las actividades políticas, incluidas las de los partidos legalmente constituidos, e impuso una estricta censura a los medios de comunicación. También la Constitución interina, de 39 artículos, asegura la "inmunidad" para los jefes militares que intervinieron en el incruento golpe de Estado contra el Gobierno de Shinawatra. Las nuevas leyes fundamentales otorgan al consejo de seguridad integrado por los jefes militares golpistas el poder de destituir al primer ministro y miembros del Gobierno, y también el de vetar el borrador constitucional que redactará un "comité de sabios", compuesto por un centenar de personalidades de diferentes ámbitos.
La toma de posesión de la jefatura del Gobierno provisional fue televisada por todos los canales estatales, pocas horas después de que el rey de Tailandia aprobara el nombramiento y sancionara la Constitución temporal propuesta por la Junta Militar. 