
(Libertad Digital) Después de casi dos horas de autocomplacencia presidencial en la sesión de mañana del Debate sobre el Estado de la Nación, con la sesión de tarde llegó el momento del verdadero debate.
El líder del PP, Mariano Rajoy, subió a la tribuna del Congreso con un primer mensaje de recuerdo a las últimas víctimas españolas del terrorismo islamista. "En apenas diez días trece compatriotas han sido asesinados por los terroristas yihadistas" y añadió que "los únicos culpables son los terroristas, nos odian por lo que hacemos no por lo que somos", por lo que dejó claro que "no vamos a dejar de ser lo que somos". Rajoy dijo que aunque es "el momento del duelo" y de la solidaridad con las familias de las víctimas, "también es el momento de decir a los asesinos que no vamos a claudicar", mensaje ausente en la intervención del presidente del Gobierno.
Rajoy criticó la ausencia de un "plan de Gobierno" durante los tres años de legislatura y destacó que a Zapatero "se le ha caído el principal soporte de su estrategia", la negociación con ETA, y ahora está "caminando por los escombros". El líder del PP añadió que a todos "nos gustaría vivir en ese país idílico" que describió Zapatero "en su mitin de esta mañana". "Nunca he visto a nadie hablar mejor de si mismo", comentó y subrayó que "ni la España real ni el Gobierno real responden a lo que se nos ha contado". "El estado de la política del Gobierno se pueda resumir en una sola palabra: lamentable", le espetó a Zapatero.
"Está muy bonito exportar Alianza de Civilizaciones, pero es más importante exportar solvencia política, seguridad jurídica, confianza económica, una educación competitiva, capacitación tecnológica, infraestructuras", dio el presidente del PP.
Rajoy dijo que tras tres años de "siesta gubernamental", el presidente presume de que en la economía las cosas van bien pero aseguró que eso "no se debe a que usted gobierne". "Aunque ese asiento hubiera estado vacío, la economía española iría exactamente igual, porque el papel de usted ha sido el de un ausente".
Rajoy se refirió también a la educación de la que dijo que Zapatero sólo se ha preocupado de que "a ningún niño le falte el catecismo del buen socialista", al aumento de la inmigración, la subida de la luz "que ha evitado la oposición" o la vivienda, que se ha convertido en "la segunda preocupación de los españoles".
En cuanto a la política internacional dijo al presidente que el mérito "no consiste en ser pintoresco, sino en ser previsible". Le pidió que defienda la libertad y deje de "humillar" a la disidencia cubana en lugar de ser "complaciente con quien cierra las televisiones que le molestan". También reprochó al presidente que se niegue a reconocer que los soldados van a un escenario bélico tanto en Líbano como en Afganistán y su ausencia tras la muerte de seis soldados en el último ataque en Líbano. "Siempre que hay una dificultad en España está sin presidente del Gobierno".
Rajoy fue muy crítico con la Ley de Memoria Histórica porque "no tiene más efecto practico que sembrar cizaña entre los españoles". "Ya sabemos que no le gusta la Transición, porque cree que quedaron cuentas pendientes", le dijo a Zapatero e ironizó: "Es una pena que no se le pidiera su asesoramiento en 1978"
El líder del PP explicó que "un país con tres guerras civiles en un siglo", es "razonable", al salir de la última dictadura, "preocuparse por la convivencia en paz". "Esto no tiene nada que ver con el olvido", indicó Rajoy y le dijo a Zapatero que "no necesitábamos que viniese usted a recuperar la memoria". Explicó que el pacto de la Transición se hizo porque "rechazábamos que la memoria fuese un carburante" de un nuevo enfrentamiento. Y, en suma, criticó que el Gobierno haya pretendido "erigirse en tribunal y determinar caprichosamente quienes son buenos y quienes son malos" y recordó que "hasta los cordones sanitarios han sido numerosos los gestos para deteriorar la convivencia".
Respecto al Estatuto de Cataluña, Rajoy dijo que Zapatero abrió un proceso de reformas "sin hacer un diagnostico previo, ni calcular los límites que permitía la Constitución, si es que es de cajón, dejando fuera al PP". "No podía hacer las cosas peor, ha jugado con uno y con todos, han engañado a unos y a otros, ha dejado un clima de insatisfacción general", añadió Rajoy.
Zapatero "ha jugado con la estructura del Estado como un niño con un mecano" dijo Rajoy, que dijo que la actuación del presidente "intelectualmente no alcanza la categoría de ocurrencia", desde el punto de vista "moral" es "una temeridad", y "en términos políticos, lo peor que puede hacer un gobernante, la imprudencia".
Rajoy dejó el terrorismo para el final. Habló del "apaño" de Zapatero con los terroristas. "Es sabido, porque lo he repetido muchas veces, que el Gobierno ha contado siempre con todo mi apoyo para derrotar al terrorismo", dijo pero advirtió que "no voy a correr una cortina que nos oculte la realidad nacional. He ofrecido apoyo, no impunidad y mucho menos complicidad".
Calificó de "lamentable" la actuación de Zapatero durante el proceso de paz y consideró "sensato" que se explore la posibilidad de acabar con ETA. "Lo cierto es que no había ninguna posibilidad y lo sabía". "Desde el primer día que hablaron con ETA sabía que no pensaba rendirse y usted lo aceptó". "No era usted quien exploraba a ETA, era ETA quien exploraba hasta donde podía llegar usted", le reprochó.
También recordó el líder de la oposición cómo "pactó con ETA-Batasuna" la vuelta a los ayuntamientos , la declaración en el Congreso de la expresión del derecho a decidir de los vascos, la excarcelación de De Juana y la "comedia" de pedir permiso al Parlamento para dialogar con ETA "cuando ya llevaba tiempo hacerlo". "No le han engañado, se ha equivocado usted que lleva tres años tratando de engañar a todo el mundo".
En cuanto a la lucha contra el terrorismo "no tiene que reclamarme apoyos, tranquilícese, frente a ETA yo siempre diré que toda la culpa es de ETA. Mi ayuda es para derrotar a ETA", dijo.
Rajoy concluyó su intervención dirigiéndose a Zapatero: "Un gobernante puede perder la confianza de los ciudadanos si comete un error grave; puede perderla igualmente si retuerce la ley; puede perderla, en fin, por mentir. Usted ha hecho las tres cosas". Y añadió que "se supone que cualquier gobernante que pierde la confianza de sus ciudadanos", que "no se sabe cuándo dice la verdad, no está legitimado para administrar el bien común".
"La única decisión suya que puede tener interés para la gente es la fecha de las elecciones. Para todo lo demás me temo que carece de crédito", dijo Rajoy que añadió que "ha llegado al lamentable extremo de que para avalar su palabra tendría que mostrar las actas de las reuniones con ETA y no espero que lo haga".
Por último, Rajoy dijo a Zapatero que "no sería mucho pedir que no incremente los problemas de los españoles, que no les cause perjuicios innecesarios. Deje que sean ellos quienes decidan si usted debe continuar. Tenga, al menos, un gesto que esté a la altura del puesto que ocupa".
